Brasil cobrará un impuesto del 8% a los fondos de los superricos radicados en el exterior
El gobierno del presidente Lula da Silva espera recaudar unos US$ 6.000 millones para compensar la suba del piso del Impuesto a las Ganancias
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó la ley que, por primera vez, cobrará impuestos a las inversiones que las grandes fortunas de Brasil mantienen en fondos personalizados en el exterior, gravamen que también alcanza a las firmas offshore, iniciativa con la que el gobierno procura recaudar el equivalente a unos US$ 6.000 millones hasta 2025.
La norma, resistida en principio y finalmente negociada en ambas cámaras del Congreso, donde la centroderecha recortó las expectativas iniciales de recaudación del Ejecutivo, permite una “inédita tributación impositiva” que, para el ministro de Economía, Fernando Haddad, “permitirá evitar un ajuste en las cuentas públicas”.
El texto modifica un conjunto de normas, entre ellas varias del Código Civil, para permitir la imposición tributaria y elevar las alícuotas que se cobran sobre los fondos, conocidos como fondos de inversión personalizados para personas de altos ingresos, y también sobre las inversiones financieras en paraísos fiscales.
Concretamente, la ley elimina las restricciones que sólo permitían gravar el beneficio obtenido por las inversiones en el exterior cuando transfería a personas físicas en Brasil, pero no si esas ganancias se mantenían fuera de Brasil.
Con la nueva normativa, la tributación se realizará el 31 de diciembre de cada año y será del 8%, nivel inferior al 15% que pretendía el gobierno de Lula da Silva. En ese contexto, los contribuyentes individuales tendrán que declarar por separado los ingresos del capital invertido en el extranjero, ya sean inversiones financieras, ganancias o dividendos de entidades controladas.
De acuerdo con los cálculos del Congreso, existen 2.500 brasileños con recursos en fondos personalizados, instrumento que requiere como mínimo una inversión de US$ 2 millones. En ese contexto, según Haddad, el cobro del impuesto a los superricos compensará la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias prometida por el presidente Lula da Silva durante su campaña electoral.
(Con información de agencias)