Campiani declara el 20 de diciembre y el caso se resuelve luego de la feria
Abogado del empresario pedirá pruebas y luego el expediente pasará al fiscal
La Justicia de Crimen Organizado fijó la audiencia para interrogar al expresidente de Pluna, Matías Campiani, para el 20 de diciembre. Ello implica que el dictamen del fiscal sobre el caso se conocerá recién luego de la feria judicial, dijeron a El Observador fuentes del caso.
Campiani fue citado junto al exgerente general de la empresa, Sebastian Hirsch y el exdirectivo Arturo Álvarez de Malde, para que expliquen las cifras surgidas de la pericia contable realizada por la contadora Élida Pardo a pedido de la Justicia sobre las finanzas de la aerolínea cuando cerró el 5 de julio de 2012.
En la audiencia en la que declarará el empresario, la defensa solicitará pruebas con el propósito de demostrar que sus defendidos no cometieron vaciamiento.
Según dijo a El Observador el abogado de Campiani, Jorge Barrera, entregó otras pericias particulares de tres contadores, que son profesores universitarios, y las tres afirman que “no existió vaciamiento de la empresa”. “Llamaría la atención que la pericia que se realizó a pedido del juzgado dijera lo contrario”, sostuvo Barrera el lunes.
Además, aportó consultas de académicos de derecho civil, comercial y penal (de los profesores Arturo Caumont, Alicia Ferrer y Miguel Langón), quienes coincidieron en que no hubo actuación delictiva.
Luego de que declaren los exresponsables de Pluna, la jueza Adriana de los Santos enviará el expediente al fiscal Juan Gómez.
El fiscal deberá considerar entonces los tres expedientes que tiene a estudio por el cierre de la aerolínea: el del presunto vaciamiento de la empresa; el de las irregularidades en torno al aval que tramitó la empresa española Cosmo, que ofertó en el remate por los aviones pero luego no los compró; y el libramiento de cheques sin fondo de Pluna a ANCAP.
Campiani dijo a El Observador en declaraciones publicadas el lunes que está “muy tranquilo”. “Todos los estados contables de nuestra gestión fueron auditados por KPMG y revisados por la Comisión Fiscal y los directores del Estado. Incluso hubo un veedor del Estado durante dos años en la empresa y además consolidados con los de Jazz en la Bolsa de Toronto. En ningún momento ninguno de ellos advirtió o denunció delito alguno”, dijo el empresario.
“Y en el juzgado, cuando fueron citados a declarar, lo ratificaron. Entonces, además de estar tranquilo por saber cómo procedimos, es relevante que quienes debían controlarnos, supervisarnos y auditarnos hayan hecho ante la Justicia esa misma lectura. No existió un solo testigo que en su declaración mencionara la posibilidad de delito alguno”, remarcó Campiani.
Agregó que el hecho de que un negocio “salga mal” no implica que el empresario que lo dirige sea un delincuente. “¿Usted conoce a algún ladrón que entre a un banco a robar con US$ 30 millones? Eso fue lo que pusimos los inversores privados en Pluna y perdimos”, se defendió Campiani. l