Candidatos proponen en campaña pocas ideas en seguridad vial
El único que presenta planes novedosos para el tránsito es el nacionalista Lacalle Pou
Carina Grattullini y sus tres pequeños hijos se dirigían el miércoles rumbo al jardín de Villa García (Montevideo). Mientras caminaban por la banquina de la ruta 8 fueron embestidos por un auto. Dos de los niños murieron en el acto. La más grande, de 4 años, falleció minutos después cuando era conducida a un centro de salud, mientras que la madre murió al otro día. La tragedia conmovió a los vecinos, ya que le pudo haber pasado a cualquiera. Es común que en esa zona densamente poblada con asentamientos y barrios irregulares las personas caminen al borde de la ruta, tanto para llegar a la escuela, liceo o jardín, o para trasladarse a tomar un ómnibus.
El hecho desnudó alguno de los problemas sobre seguridad que tiene el país. En este caso, mostró las debilidades de la red vial, que no cuenta con la adecuada protección para peatones. El director de Vialidad del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, Luis Lazo, dijo a El Observador que no había “nada” que pudiera haber impedido el siniestro. “Solo que hubiera un muro al borde de la carretera”, señaló. Sin embargo, ni siquiera en la zona hay sendas peatonales. Además de la ruta y la banquina, hay cuneta, y a las personas no les queda otra que transitar al filo de la carretera.
En la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) se entiende que la política vial es una “deuda” que tiene el país. Según dijo a El Observador el gerente ejecutivo del organismo que funciona en Presidencia, Pablo Inthamoussu, esos problemas de fondo referidos al ordenamiento territorial en torno a las vías de tránsito es un problema que se arrastra desde hace 30 años.
Los técnicos aseguran que la legislación en Uruguay sobre seguridad vial es completa y actualizada. De hecho, el gobierno acaba de reglamentar al detalle la ley de seguridad en el tránsito, con duras exigencias a conductores de autos, motos y todo tipo de vehículos, pero también a los vendedores.
Son más de 560 personas las que mueren en siniestros de tránsito por año, y otras tantas que sufren lesiones permanentes. Medido en esos términos parece ser una epidemia. Sin embargo, no aparece en el podio de las preocupaciones principales de los uruguayos cuando las encuestadoras realizan sondeos, aunque sí cuando se pregunta por las prioridades de su ciudad o localidad. Tampoco los precandidatos a presidente tienen muchas ideas en sus programas de gobierno. Más bien son pocas y poco novedosas. Algunos incluyen generalidades en sus ideas. Y otros, directamente, ignoran el asunto.
La coalición de izquierdas Frente Amplio dedicó un párrafo en el capítulo “transporte y logística” de sus bases programáticas aprobadas en el congreso de noviembre del año pasado. Tabaré Vázquez impulsó en su Presidencia (2005-2010) la creación de la Unasev. El año pasado participó de una actividad organizada por esa oficina, y se mostró preocupado por la repuesta de las emergencias móviles en los siniestros de tránsito. “Minuto que se pierda, aumenta la tasa de mortalidad en el accidentado; por tanto, necesitamos una red nacional de atención médica lo más rápida posible para atender a los accidentados”, dijo. En los últimos actos, sin embargo, el favorito en la interna de la izquierda no mencionó el tema en sus discursos.
La jefa de campaña de Constanza Moreira, Margarita Percovich, dijo a El Observador que los énfasis de la candidatura sobre el tema están en la accesibilidad del tránsito y la consideración a los discapacitados.
El nacionalista Jorge Larrañaga anuncia la presentación de sus propuestas para después de Semana Santa. En un adelanto del documento de la Fundación Wilson Ferreira Aldunate, al que accedió El Observador, asegura que las soluciones “son conocidas” y plantea que los controles deben ser más “eficaces”. Su competidor Luis Lacalle Pou plantea algunas ideas novedosas, como, por ejemplo, la creación de juzgados y fiscales de tránsito.
Los dos candidatos colorados, Pedro Bordaberry y José Amorín, todavía no tienen prontos sus programas, según dijeron a El Observador desde sus comandos de campaña.