Caño Cristales, una joya turística escondida
Colombia empieza a explotar maravillas naturales hasta hace poco azotadas por el conflicto armado
Cada mañana, mientras el sol sube en el horizonte, una paleta de colores comienza a dibujarse en el lecho de Caño Cristales, "el río más bonito del mundo", una maravilla natural que Colombia empieza a descubrir para el turismo tras el fin del conflicto armado con las FARC.
Las aguas mansas del río se precipitan por un escenario de rocas talladas por la corriente a lo largo de millones de años, creando formas caprichosas, como los pozos circulares llamados "los ochos", o "el coliseo romano", por su parecido con ruinas del antiguo imperio.
Por esa deslumbrante arquitectura de piedra bajan la aguas límpidas que permiten ver el fondo multicolor formado por algas que toman diferentes tonalidades con la radiación solar, todo enmarcado en el verde de la vegetación típica del límite entre la Orinoquía y la Amazonía.
Absolutamente cristalinas, las aguas de Caño Cristales, revelan en el lecho del río un tapete de colores rojo, amarillo, violeta, azul y rosado que se intensifica cada vez que calienta el sol.
Según Javier Francisco Parra, coordinador de Cormacarena, la entidad responsable de la región de La Macarena, donde está Caño Cristales, también llamado "río de los cinco colores", las algas que dan las tonalidades a este cuerpo de agua son las "Macarenia clavigera", que solo existen en esa zona.
"El atractivo de esa hermosura está entre mayo y noviembre, en la época de lluvia", explica Parra a periodistas que acompañaron al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en una visita al lugar.
El municipio de La Macarena, en el departamento del Meta, por donde corre Caño Cristales, fue durante décadas uno de los fortines de la ahora desmovilizada guerrilla de las FARC.
Durante décadas, la guerrilla era la única que tenía acceso a esa maravilla natural, hasta el punto de que a Caño Cristales le llamaban "el balneario de las FARC", y Santos se refería al lugar como "el country club del Mono Jojoy", sanguinario jefe guerrillero que mandaba en la zona y que murió en una operación militar en 2010.
Con la firma de la paz con las FARC, Caño Cristales surge como un atractivo de primera categoría en la variada oferta turística de Colombia y como una esperanza para los habitantes de La Macarena, remota localidad del sur del país a la que se llega por vía aérea.
Según el gobierno, el turismo va en aumento en Caño Cristales desde que dejó de ser un territorio dominado por la FARC, y de los 1.500 visitantes que tuvo en 2010, pasó a 16.225 el año pasado, el 16 % de ellos extranjeros procedentes de 77 países.
En una visita el 27 de setiembre, el presidente Santos puso "la primera estaca" de un centro multipropósito de senderos turísticos para potenciar esta actividad de una manera sostenible.
"Este es uno de los muchos sitios que Colombia tiene para aprovechar esa industria sin chimeneas que es la que, sin duda alguna, más se va a beneficiar con la paz", resumió Santos.