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La creciente exigencia de comodidad, a la par de una demanda cada vez mayor en los sistemas de seguridad hogareña, han impulsado a nivel mundial, y en nuestro país en particular, el desarrollo de la domótica.

Por definición se trata de una tecnología que permite automatizar prácticamente todos los sistemas eléctricos de una casa mediante la asistencia de un servicio centralizado de computación que es gestionado por el usuario mediante una conexión remota de tipo inalámbrico.

Una casa del siglo XXI

Las razones por las que podemos desear controlar a distancia nuestro hogar pueden ser múltiples.

La tecnología domótica permite acceder a las imágenes captadas por diminutas cámaras web estratégicamente ubicadas en cualquier parte de la casa y observar lo que sucede en cada pieza o rincón del perímetro.

La tecnología integrada de las “casas inteligentes” permite que videocámaras IP envíen imágenes en tiempo real a la pantalla de cualquier dispositivo remoto, se trate de una laptop, una Tablet o un teléfono celular, sin importar la distancia o el lugar del planeta en el que se encuentre el usuario.

La administración y racionalización en el uso de la energía es, por otra parte, uno de los puntos fuertes de esta tecnología adoptada cada vez por mas hogares uruguayos: cuando viajamos al exterior o simplemente salimos de paseo para hacer compras, podemos optar por disminuir al mínimo la iluminación del ambiente, apagar los electrodomésticos que no son indispensables en nuestra ausencia y programarlos para que se activen nuevamente a nuestro regreso, manteniendo encendidos únicamente los sistemas de vigilancia.

Poco antes de regresar a nuestro hogar, después de una cena con amigos o en el vestíbulo del club, tan solo debemos encender la laptop y, mediante asistencia remota inalámbrica, echamos un vistazo en el interior de nuestra casa y ordenamos al servidor central que suba las persianas del living, que encienda el aire acondicionado, la TV, y activamos el equipo de música para que nos espere con nuestro tema favorito.

Pero el control virtual de la “casa inteligente” no se encuentra limitado al confort y la gestión de energía; el uso de llaves para abrir las puertas resulta, por diversas razones, una molestia para muchas personas. Con la “domótica” podemos prescindir de ese sistema y optar por uno que se ajuste a la tecnología del presente siglo. Se puede optar por un teclado numérico, un lector de huellas digitales o incluso un escáner que lee la retina de todos los miembros de la casa.

Importado de Uruguay

En nuestro país son varias las empresas que brindan sus servicios en domótica y sistemas de confort y vigilancia de este tipo.

“Icon, Inteligencia y Confort”, opera en Uruguay desde hace años y posee un equipo técnico especializado en la automatización de electrodomésticos y sistemas con conexión eléctrica y electrónica, tanto a nivel de empresas como en residencias. “Indomus, Arquitectura inteligente” y “Vivion Automatismos”, por su parte, ofrecen productos igualmente competitivos como persianas, puertas de garaje, iluminación y climatización de interiores que pueden ser operados a distancia mediante una notebook o un celular.

Sin embargo, en lo que tiene que ver con la incorporación tecnológica del concepto “casa inteligente” orientada hacia un espectro amplio de la población, ha sido probablemente FoxyHouse. Esta empresa se unió recientemente a Netgate, proveedora privada de servicios de Internet, para brindar la instalación de domótica, sin necesidad de romper paredes o instalar complejos cableados.

FoxyHouse permite controlar de forma remota toda la instalación eléctrica de una casa como iluminación, aire acondicionado y cámaras IP de seguridad mediante la instalación de un equipo en uno de los puertos del router de la PC hogareña.

Desde esa empresa, Elisa Pérez comentó a El Observador que los protocolos de conexión no se realizan directamente desde el laptop o el celular del usuario hacia la residencia, sino, a través del servidor de la empresa que envía una señal al router de destino una vez que ha sido identificado. Dentro de la casa el router activa o desactiva los dispositivos que se encuentran conectados de forma inalambrica.

Para la seguridad, el sistema incluye el “simulador de presencia”, una modalidad que permite, en ausencia de los propietarios, prender o apagar luces en forma aleatoria o subir y bajar persianas, algo que, desde el exterior, sugiere la presencia de moradores. El sistema mas sencillo cuesta US$ 1550 mas una cuota anual —de escaso monto, según Pérez— para mantener la suscripción en la web.

Pero, a pesar de estos increíbles adelantos en seguridad hogareña, y como sucede con todo sistema creado por el hombre, la seguridad absoluta del hogar nunca dejará de ser una utopía.Hace apenas dos meses el Gerente de la constructora Stiller, Marcos Taranto, se encontraba de viaje y en determinado momento sonó su celular, este se encontraba conectado a un sofisticado sistema de alarma que hacía prácticamente inexpugnable su residencia ubicada a pocos metros del Punta Carretas Shopping.

La sorpresa del empresario no fue menor cuando observó en la pantalla de su teléfono las imágenes que registraban las cámaras de video instaladas en su residencia. Hábiles ladrones, provistos de un imponente arsenal, habían violado la seguridad de la reja perimetral y procedían a desvalijar la casa. De todas formas, gracias a la domótica se enteró mucho antes de lo que cualquiera hubiera podido pensar: al instante.
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