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Embretado por la tendencia inflacionaria que no encaja dentro de las metas oficiales, el Poder Ejecutivo movió sus piezas en una de las negociaciones grandes de los consejos de salarios, como lo es la bebida, para enviar un mensaje claro al resto de las actividades que también negocian subas que pueden repercutir en el Índice de Precios al Consumo.

La discusión que se viene será por el aumento que tendrán las cuotas de los colegios privados, que está directamente relacionada con el incremento salarial que reciban los empleados de esos centros de enseñanza. El ministro Eduardo Brenta (Trabajo) se reunió a comienzo de mes con representantes de los colegios, preocupado por los salarios bajos de algunos funcionarios de ese sector y por el incremento de la cuota mensual, dijo a El Observador, Marcelo Fontana, director de la Asociación Uruguaya de Educación Católica.
Los reclamos salariales de los profesores y funcionarios de estas instituciones impactan directamente en la suba de la cuota mensual. Desde los centros de estudios se explicó a El Observador que 90% de lo que se otorgue de aumento salarial se traslada a la cuota que pagan las familias por enviar a sus hijos a estudiar. Los colegios, que son instituciones sin fines de lucro, no cuentan con mayores fuentes de ingresos, y de ahí que la gran mayoría del porcentaje de aumento salarial vaya directamente a la cuota.

Miguel Venturiello, secretario de propaganda del Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza Privada (Sintep), señaló a El Observador que la negociación empezó con un reclamo de un aumento del salario real de 17% en tres años. De lograrse ese incremento, estarían “recuperando el salario perdido desde el año 2000”, explicó. El planteo estaba alejado de los lineamientos del Poder Ejecutivo y fue rechazado de plano por los colegios que ofrecieron 6,6% en tres años. La semana próxima, según Venturiello, el gobierno propondrá que el incremento real del salario sea 9,9% de aquí al 2015. “Esa propuesta no convence del todo, pero se acerca; en realidad, aspiramos a algún punto más”, dijo Venturiello a El Observador.

Según datos de Sintep, desde 2005 a la fecha las cuotas de los colegios privados aumentaron 84% y los salarios 54% en un sector donde trabajan unas 12.000 personas.
Por su parte, Fontana, desde la asociación que reúne a 165 colegios católicos y 120 Organizaciones No Gubernamentales, expresó que el reclamo del gremio “es una locura”. Explicó a El Observador que ofrecieron 2,5% de aumento real para el primer año, y para los dos años siguientes una suba de 65% del porcentaje de crecimiento del Producto Interno Bruto.

Además, los funcionarios reciben desde 1985 un 2% de aumento por antigüedad, que los colegios quieren renegociar, pero el Sintep se niega. Para el Ministerio de Trabajo ese es un derecho adquirido que no debe quitarse.


Bebida


El gobierno, a través de Economía y Trabajo, salió también al cruce del acuerdo logrado por los fabricantes de bebidas con la Federación de Obreros (FOEB), que estableció un incremento salarial de 10,16% en tres años. El Poder Ejecutivo tolerará esa suba siempre y cuando los aumentos no se trasladen a los consumidores, reiteró ayer el ministro Brenta. Además, quedó claro que la inflación proyectada para los convenios es 5% y no 7% como lo afirmó la FOEB.

Ese gremio, conducido por Richard Read –que logró beneficios para los trabajadores que se consideran históricos, como la reducción de la jornada laboral a seis horas–, anunció ayer su disposición a utilizar una inflación proyectada de 5% y “no se mueve” del 10,16% de incremento. Además, el dinero que dejarían de percibir en el primer año por la diferencia de los dos puntos de inflación –que en plata son unos $ 8.000 por trabajador– piden cobrarlo de inmediato para “donarlo” al INAU y al Plan Juntos que impulsa el presidente José Mujica, quien cada tanto se queja de la falta de apoyo privado para solventar la construcción de casas destinadas a los que vienen más rezagados en la sociedad.

Read dijo ayer a El Observador que con la fórmula planteada se contemplan las pretensiones de los tres actores en los Consejos de Salarios. El gobierno mantendrá el centro de la banda en 5%; las empresas pagarán lo que acordaron con el gremio; y los trabajadores de la bebida no rebajan “un peso sus conquistas”.

Según supo El Observador, los empresarios aceptan la modificación y ayer Read se la presentó en mano al presidente José Mujica.

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