Casmu incrementó su deuda y se agrava situación económica
Calificadora de riesgo considera que debe reducir costos de la gestión
Si bien se intentó mejorar la situación del Casmu en los últimos años a través de la firma de dos fideicomisos que permitieran financiar la deuda y el aporte de los médicos, los números continúan en rojo y la institución corre riesgo de enfrentar un juicio de concurso de acreedores si un deudor lo solicita.
Según el último estudio realizado por la calificadora de riesgo CARE contratada por la institución, se registró un patrimonio negativo de US$ 84.138.450, según el texto al que accedió El Observador.
Esto significa que Casmu no puede pagar todas sus deudas ni siquiera vendiendo todo lo que está en su poder, ya que le faltaría este monto de dinero para cubrirlas y quedar en cero.
Por lo tanto, según lo establece la ley 18.387 en su artículo 4, “el estado de insolvencia del deudor se presume” cuando “exista un pasivo superior al activo”.
En tanto el informe demostró que la deuda que tiene la institución también va en aumento. Mientras que en 2010 estaba en los US$ 136.000.000, en 2012 pasó a US$ 181.970.600.
“Continúan verificándose resultados negativos que empeoran el patrimonio. La empresa no logra encaminar aún su situación pese a los esfuerzos realizados” explica el informe de CARE.
Por otra parte, se detectaron “dificultades” en cuanto al desarrollo económico que pueda tener la institución, tras analizar el desempeño de los últimos años y las proyecciones a futuro.
Mientras que considera necesaria “la búsqueda de una mayor racionalización de la gestión” para que haya un equilibrio económico y “el mantenimiento del número de afiliados es crucial para sostener el nivel de ingresos”.
Casmu arrastra una deuda desde el 2008 cuando el sistema mutual entró en crisis tras la reforma de la salud.
En ese momento, además del fideicomiso se acordó que los médicos aportaran un 11% del salario para sustentar el centro de salud y se reduciría con los años, actualmente es del 9%.
Algunos médicos aportaron este porcentaje en modo de capitalizadores, y quienes no accedieron lo brindaron a modo de préstamo (ver recuadro).Esto es un requisito para trabajar en el Casmu desde entonces.
Los números fueron aumentando y el conflicto entre los mismos médicos generó que la atención sobre esos problemas fueran desatendidas.
El conflicto entre el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y la Sociedad Anestésico Quirúrgica (SAQ) es un ejemplo, donde ambas gremiales comenzaron a funcionar por separado.
Si bien la mutualista fue creada por el SMU años atrás, el actual presidente, Gustavo Bogliaccini, pertenece a la línea fuerte de las SAQ que tuvo numerosos enfrentamientos con el sindicato médico.
Lo que también afectó en la administración del centro de salud, según dijeron fuentes de la salud.
Bogliaccini, que estará en el cargo hasta setiembre, explicó que hoy la institución no tiene deudas y la situación económica está controlada, ya que se vendió la deuda a fondos previsionales (AFAP’s) mediante un fideicomiso, y se pagará en cuotas a 15 años.
Este fideicomiso tiene la garantía del Banco Central del Uruguay, por lo tanto, si el centro de salud quebrara antes, el Estado se encargará de pagar a los deudores.
Si bien el Casmu asegura que saldará la deuda con los ingresos que recibe por socios del Fonasa, la calificadora consideró que esto no es suficiente y que “la garantía del Estado” es la única que asegura el pago de las deudas.
De todos modos, Bogliaccini explicó que el número de socios va en aumento pero con la contrapartida que uno de cada cuatro pacientes es mayor de 65 años, lo que hoy genera mayores gastos.
Aunque, a su criterio, para el 2016 cuando se complete el ingreso de todos los jubilados, pensionistas y cónyuges al sistema, establecido por ley, se equilibrarán las finanzas ya que aumentarán los ingresos. A pesar de los pronósticos realizados por la calificadora.