Cayó Alfredo Silva por corrupción y la Justicia cita a la ministra Muñiz
El director de ASSE fue procesado y el PIT-CNT decidió relevarlo. Ahora la Justicia citará a la titular de Salud Pública
"Te dejé el sobre para que comas un asado”, le avisó por teléfono el dueño de una empresa de seguridad a Heber Tejeira, el encargado de la Comisión de Tercerizados de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP). “¡Esto da para mucho más que un asado!”, respondió con alegría Tejeira, sin saber que investigadores de la Dirección General de Lucha Contra el Crimen Organizado e Interpol registraban la charla como prueba de delito.
El juez Néstor Valetti procesó sin prisión a Silva ayer por un delito de conjunción del interés personal y del público y a Tejeira con prisión por el mismo delito y por cohecho. El fiscal Gilberto Rodríguez había pedido prisión para Silva pero el juez no hizo lugar.
Según probó la Justicia Silva se interesó en beneficiar a varias empresas, entre ellas, La Buena Estrella, según el testimonio de una decena de testigos e indagados. Uno de los testimonios clave fue el de su adjunto, quien admitió que algunas empresas gozaban de trato preferencial.
El fiscal solicitó citar a declarar a la ministra Susana Muñiz, quien ocupaba el cargo de directora del interior de ASSE cuando se concretaron las contrataciones; a la presidenta de ASSE, Beatriz Silva; y al resto del directorio del organismo para pedirles algunas explicaciones.
Dos maniobras
La Justicia probó dos tipos de maniobras delictivas. Por un lado, presiones por parte de Silva y Tejeira a los mandos medios de centros de salud para que contrataran a La Buena Estrella, una cooperativa que brindaba servicios de limpieza y seguridad y que sobrefacturó más de US$ 100.000 entre 2010 y 2011 en el hospital Maciel.
Por otro, Tejeira cobró coimas a empresarios para que ASSE agilizara los pagos a otras cuatro empresas que habían sido contratadas en otros hospitales. El prestador estatal de salud paga cada 90 días a las empresas contratadas y Tejeira lograba adelantar los cobros. Para ello, se comunicaba con el adjunto de Silva y la secretaria del contador de ASSE. Escuchas telefónicas con los empresarios, con la secretaria del contador de ASSE y con un adjunto de Silva lo prueban. A su vez, los comprobantes de giros de redes de pago prueban que cobraba las coimas. Las coimas probadas se concretaron hace unos diez meses.
La Buena Estrella
Esta historia de corrupción tiene un antecedente inmediato: el desmantelamiento de Clanider. En mayo de 2010, la Justicia procesó al director de la empresa, Gabriel Leindekar y a la administradora del hospital Maciel, Lucía Zagía, por sobrefacturación de horas de limpieza. Con el impulso de Silva y de la FFSP, los extrabajadores de Clanider formaron una cooperativa para mantener las fuentes de trabajo. Nació así La Buena Estrella, que ese mismo año fue contratada de forma directa para realizar la limpieza del centro de salud.
La contratación fue considerada irregular por el Tribunal de Cuentas de la República (TCR), que en junio de 2011 la objetó. ASSE alegó que se había efectuado en forma directa por motivos de urgencia.
El caso llegó a la Justicia ese año por la denuncia de una extrabajadora de Clanider que comenzó a trabajar en La Buena Estrella. Laura De Los Santos denunció que unos 20 supervisores que debían controlar al personal de limpieza marcaban entrada en el reloj del Maciel como si trabajaran allí, cuando no lo hacían, pero de todas maneras cobraban por la tarea. De Los Santos denunció además que la FFSP, Silva y su abogado, Álvaro Ferrín, fueron quienes prestaron asesoramiento en la formación de La Buena Estrella.
Tras la denuncia, ASSE pasó en comisión a la entonces administradora del hospital Maciel, Luz Iguini, y llamó a licitación para cubrir el servicio de limpieza. Otra empresa se hizo cargo pero La Buena Estrella –que despidió a la denunciante– intentó conseguir nuevos contratos.
Y lo logró de la mano de Silva y Tejeira. En 2012, La Buena Estrella desembarcó en el hospital de Rivera, el Centro Auxiliar de Pando y el Instituto Nacional del Cáncer (INCA). Una decena de testigos, entre ellos el subdirector del hospital de Rivera, gerentes financieros y administradores de los centros de salud, declararon que Silva y Tejeria los presionaban para que contrataran a la cooperativa.
Además, la exsecretaria de Silva, Loreley Rodríguez, declaró que el jerarca se reunía habitualmente en su despacho con los representantes de la asociación civil. El juez procesó sin prisión a los cuatro representantes de La Buena Estrella por estafa.
Coimas por agilizar pagos
La segunda maniobra delictiva que constató la Justicia y que también tiene como protagonistas a Silva y Tejeira fue agilizar los cobros en ASSE de cuatro empresas de limpieza y seguridad.
Las empresas son Apex ONG, Jorge Lucero, Onamérica y Joaka y tienen a su cargo la limpieza y seguridad en hospitales de todo el país. Los titulares de las tres primeras empresas le giraban dinero a Tejeira para que agilizara los pagos. Los giros para el sindicalista, oscilaban entre los $ 3.000 y los $ 150.000.
Los cuatro empresarios fueron procesados sin prisión por el cohecho.
Silva negó en todo momento ante el juez haber presionado o influenciado para que se contratara a estas empresas y su defensor Juan Fagúndez declaró a la prensa que no había pruebas en su contra. Cuando se enteró que Tejeira había admitido que cobró las coimas le cambió la cara, según relató una fuente del caso presente en la audiencia.
Tejeira se quebró y en determinado momento admitió que recibió un sobre por $ 5.000. En el juzgado, Tejeira declaró: “Esto es un tema político. Mucha gente quiere el sillón de Alfredo y por eso me golpean a mí”.