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Las oficinas del Municipio de La Floresta fueron cerradas el pasado lunes luego de que se constatara que el lugar se encontraba “en condiciones deplorables” de higiene, con presencia de ratas, gatos e insectos, según confirmó a El Observador el coordinador de los municipios de la Costa de Oro, integrante de Gobiernos Locales de la Intendencia de Canelones, Daniel Cigliuti.

“Una vez por semana funciona ahí una oficina del Banco de Previsión Social (BPS) y el personal no quería ir porque aparentemente estaba sucio y bastante complicado para trabajar. Este lunes los funcionarios del municipio decidieron concurrir a trabajar pero no entrar como forma de protesta. Eso llevó a que se denunciara y que comenzara con esta limpieza profunda que estamos haciendo”, expresó Cigliuti.

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El coordinador señaló que además de limpiar las oficinas este miércoles se está realizando la fumigación de todo el lugar, por lo que no se puede ingresar por 48 horas. El viernes se hará el armado nuevamente y el lunes de la siguiente semana volverá al funcionamiento con normalidad.

Por otro lado, el concejal Fabián Colombo y el edil Alfonso Lereté, de la Lista 40 del Partido Nacional (PN), denunciaron a través de un comunicado que la alcaldesa, Isabel Huelmo, había tomado como vivienda propia el lugar, en donde convivía con los gatos. Además, que en los últimos meses no hubo convocatorias a reunión, que se extravió el libro de actas y que la jerarca no realizó la rendición de gastos a la Intendencia. También denuncian que hace dos meses que el local no cuenta con auxiliar de limpieza por lo que predomina allí el olor nauseabundo, producto de los excrementos de los animales que vivían en el interior, motivo de reclamos de vecinos en más de una oportunidad.

“El municipio se encuentra sobre la ruta Interbalnearia e incluso funciona allí un cajero automático, que es el único que hay desde Atlántida hasta Piriápolis, por lo que es un lugar de afluencia de gente. Recibimos varias quejas de vecinos que veían a esta persona a altas horas de la noche en el local, incluso lo constatamos nosotros personalmente. Verbalmente se le dijo en varias oportunidades que no podía permanecer allí. Ella nos decía que no había sereno y que al vivir en el balneario Los Titanes, la policía la llamaba y ella tenía que trasladarse hasta allí para ver qué pasaba, entonces a veces decidía quedarse”, relató Colombo.

Desde el PN se señala que hace tres años que se viene alertando sobre las irregularidades y sus reclamos no fueron tenidos en cuenta por la administración.

“Yo no sé qué va a pasar con la alcaldesa, porque alguien elegido por el pueblo no puede ser fácilmente movido del lugar. Pero alguna medida de reordenamiento tiene que haber, más que nada una conversación, hay que empezar a cuidar más la limpieza”, señaló Cigliuti al respecto.
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