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Por Pedro Silva, enviado a China

China es un país en el que "no se vislumbra" que se vaya a detener el crecimiento y está "lleno de oportunidades" para incrementar el comercio, reflexionó la embajadora de Uruguay en Pekín, Rosario Portell, durante una cena de bienvenida a una delegación de 38 productores, empresarios y técnicos uruguayos.

Al mismo tiempo que hizo un llamado a los uruguayos "para que vengan a China a ofrecer sus productos", la diplomática advirtió que "lleva mucho tiempo establecer una relación comercial y se pierde en un instante", en alusión a los seis contenedores con grasa uruguaya que llegaron hace dos semanas en mal estado al gigante asiático.

La embajadora uruguaya enfatizó que "no se vislumbra" un cese del crecimiento. La embajadora uruguaya enfatizó que "no se vislumbra" un cese del crecimiento.

"No podemos cometer esos errores", que pueden afectar las relaciones comerciales entre Uruguay y China, que suspendió las cuatro plantas frigoríficas uruguayas desde las que provino el producto.

"Ahora deberá pasar un tiempo de informes y gestiones para poder superar el problema", acotó Portell.
La diplomática recordó a El Observador Agropecuario que en la actualidad China compra carne vacuna, rubro en el que es el principal destino, soja, lana, lácteos y carne ovina. Además, ha crecido el interés chino por software.

Portell sostuvo que si bien China desaceleró su tasa de crecimiento, que era de alrededor de 10% en la última década, la estimación de una suba del Producto Interno Bruto (PIB) chino de 8,7% en promedio para este año significa que "hay sectores que crecerán 16% y otros tal vez 6%".

Los alimentos

La embajadora de Uruguay contó que en China hay un crecimiento de la población urbana y dijo que ese incremento de las personas que viven en las ciudades lleva a que exista una demanda también creciente de alimentos.

Portell aseguró que el mundo se mueve muy rápido e instó a los uruguayos a que estén atentos. "Usted vende soja a granel, pero va a tener que vender soja en bolsas más chicas. Lo mismo ocurrirá con los lácteos: si los chinos quieren comprar en envases más pequeños para ir directamente a los consumidores, habrá que vender de esa manera. Eso requiere estar atentos y actuar rápido".

Según la diplomática uruguaya, China "tiene problemas de seguridad alimentaria y de inocuidad", pero está trabajando fuerte para superarlos en los próximos años.

En medio de una transformación del país que se inició en forma incipiente a fines de la década de 1980 y se aceleró con las reformas de las décadas de 1990 y 2000, China "aún tiene problemas en las zonas rurales. Yo las recorro y los he visto", sostuvo Portell, y agregó que "tienen problemas de productividad y de calidad".

La embajadora ve en ese proceso "una oportunidad" para que Uruguay profundice sus relaciones con China y mencionó que se está trabajando fuerte con las autoridades chinas para habilitar nuevos protocolos sanitarios en soja y maíz, así como se abrió un proceso para la colocación de cebada uruguaya.

"En los últimos tiempos han ido a Uruguay varias misiones oficiales chinas", dijo Portell, quien valoró ese gesto como muy positivo en comparación con otros países más grandes y que no son tenidos en cuenta de la misma forma. "Es importante fomentar ese cara a cara con los interlocutores chinos", acotó.
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