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Los analistas políticos Adolfo Garcé (Instituto de Ciencia Política) e Ignacio Zuasnábar (director de Opinión Pública de Equipos Mori) dialogaron con El Observador sobre el clima de tensión en la interna del Frente Amplio y el gobierno, y el rol de la oposición en esta situación.

Ambos politólogos entienden que los choques dentro de la coalición que dirige el país son cada vez mayores y que el presidente José Mujica no consigue dirigir a su partido y su gabinete como sí lo logró su antecesor, Tabaré Vázquez. Además, creen que la oposición no aprovecha al máximo los flancos débiles del gobierno.

Zuasnábar sostuvo que “hay un conjunto de diferencias importantes, con un estilo de manejo desprolijo”. Y enfatizó: “Claramente está habiendo dentro del gobierno y el Frente Amplio en general un conjunto de enfrentamientos por encima de lo normal y (de lo) deseable, en un momento en que el país anda bien y en principio es difícil para la oposición encontrar temas en los cuales ejercer la oposición”, agregó.

En la misma línea, Garcé afirmó que “armar un gobierno prescindiendo del propio partido es difícil, porque implica un problema de gobernabilidad. Mujica no es un líder del FA, pero tampoco tiene una instancia orgánica para tratar de acercar a las partes en su gobierno”. “Sabíamos de antemano que le iba a dar trabajo (a Mujica) intentar liderar el partido. Ordenar el Frente Amplio es sin dudas difícil porque es el partido más fraccionado”, advirtió Garcé, al tiempo que subrayó que el mandatario “tomó otro camino que no es el de Vázquez, que se las ingenió para garantizar la disciplina partidaria, colocando dentro del gabinete a jefes de las distintas fracciones”.

Este miércoles El Observador publicó que al finalizar el Gabinete Productivo de este lunes, el presidente Mujica dijo a los participantes: “Un día me van a pedir que me vaya”. La reunión había sido tensa y su iniciativa de gravar a la tierra produjo una fuerte discusión.

Consultado si ante la situación interna existe riesgo de que puedan pedirle al presidente que se vaya, de que su “temor” sea fundado, Garcé opinó: “De hecho sí. Si cada iniciativa de Mujica encuentra resistencia… Basta con que un legislador del Frente Amplio no acompañe para que la iniciativa fracase. Es un riesgo presente”.

Para Zuasnábar estas diferencias a la interna frentista en el gobierno “también existieron en el pasado, aunque no tan fuertes”, y citó como ejemplo las posiciones contrarias entre el ex presidente Vázquez y su ex canciller Reinaldo Gargano en torno a la firma de un TLC con Estados Unidos. Sin embargo, el politólogo de Equipos Mori señaló que es “muy prematuro” hablar de fracaso en términos electorales. “Las personas no piensan hoy en intención de voto. Y además, la evaluación del gobierno tiene que ver con varias cosas: los candidatos, las campañas, la evolución de la economía. Capaz dentro de unos años éstas discusiones (Caducidad, impuestos, jerarcas en oficinas del Estado) pasen al olvido”, arriesgó.

En lo que va de 2011 Mujica enfrentó varias dificultades a la interna de su fuerza política y de su gobierno. Cuando se impulsó la baja del IVA, Mujica habló de sectorizarlo y el vicepresidente Danilo Astori de hacer una rebaja general. Cuando se impulsó el proyecto interpretativo de la ley de Caducidad, también hubo polémica interna. El senador Jorge Saravia votó con la oposición y cuando se votó en Diputados, Mujica pidió primero a los legisladores que no votaran el proyecto interpretativo y luego que no se autoflagelaran. El diputado Víctor Semproni no lo votó y el proyecto no salió. El impuesto al agro también trajo diferencias: Mujica lo planteó sin haberlo discutido previamente con el ministro de Ganadería ni de Economía. El mandatario presentó su proyecto el lunes pero el vicepresidente presentará otro.

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