El secreto de la continuidad de la murga está a salvo pero hay conjeturas. El dueño actual, Daniel Carluccio, cree que tiene que ver con una actitud transgresora mantenida en el tiempo. “Es la misma murga que en 1923 salió con los integrantes vestidos de mujer, con el espectáculo “La Bataclana”; los mismos que desde 1993 nunca bajaron del tercer puesto, los que en cien años de historia, estuvieron en la definición cincuenta veces”, dice. Carluccio cuenta, en esas cincuenta definiciones, los 13 primeros premios más las veces que la murga salió segunda y tercera.
Cien años de curtir el carnaval
Este martes en el Velódromo se festeja el centenario de Curtidores de hongos, con un espectáculo en el que estará el presente y también cuplés, integrantes y directores históricos de la murga activa más antigua