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Jorge Caputto creció, prácticamente, entre naranjales. De pequeño le encantaba recorrer las cosechas de naranjas en su Salto natal, donde su padre recogía esa fruta para luego venderla. Deseaba cumplir los 18 años para trabajar en ese negocio que en 1945 su abuelo había bautizado Caputto, y hoy es conocido como Citrícola Salteña.

A más de cinco décadas, la firma mantiene intactos los valores de su familia; Jorge Caputto, devenido en gerente general, resume la evolución con un sencillo “ha crecido bastante”. El último mojón de ese crecimiento se viene trabajando desde hace tres años: la ampliación de su planta industrial, en la que se invirtieron US$ 2 millones. Allí mismo, la compañía lanzó la semana pasada la nueva línea de jugos naturales marca “C”, prontos para beber, en envases Pet –es decir, de plástico transparente–; y también en Tetra Brik, cartón que conserva el líquido por mucho más tiempo.

Caputto explicó que la apuesta de la empresa fue pensada estratégicamente. “Hicimos un plan de trabajo para agregar un valor extra mayor a lo que significaba vender nuestro tradicional jugo concentrado o los cítricos. Los nuevos productos abrirán puertas de negocios y harán que nuestra marca esté más presente entre los uruguayos. Este año se van a comercializar sólo en Uruguay, pero si tienen buena repercusión, en un futuro se venderán a Brasil y Europa”, contó.

Cambio de hábitos
Este paso también le permitirá adaptarse más a las necesidades del mercado local. “La vorágine del mundo generó cambios de hábitos en los consumidores. Ellos priorizan la calidad y la practicidad. Buscan productos buenos que se asimilen a la fruta fresca y en vez de exprimir un cítrico, compran la bebida ya preparada”, resumió el principal de Citrícola Salteña.

El gerente aclaró que ese cambio no influirá en la venta de los cítricos porque su principal demanda es del exterior. También reveló que en Uruguay se comercializan por año unos 12 millones de litros de jugos entre los envases Pet y Tetra Brik. “El objetivo de la empresa es liderar la venta nacional de los Pet y alcanzar el 20% del market share (participación en el mercado) de los recipientes de cartón, ya que es un producto más competidor”.

Impuestos altos
Citrícola Salteña cosecha 100 mil toneladas de fruta al año, 60 mil de ellas se exportan y ocho mil se venden en Uruguay. Las otras 32 mil se procesan industrialmente como jugos concentrados y salsa de tomate, y se comercializan en el país y en el exterior. El mayor ingreso es por la fruta fresca, cuya facturación es de US$ 40 millones al año. Las más demandadas son la naranja, el limón y la mandarina.

El sector de los cítricos ha crecido, pero también enfrenta problemas. “Hay una limitante para exportar porque el Mercosur no tiene un tratado del libre comercio con la Unión Europea. Gastamos una fortuna en aranceles de entrada, mientras que Chile o Sudáfrica, que comenzaron más tarde con el negocio de los cítricos, no pagan impuestos”, manifestó Caputto.

La empresa exporta sus frutas y jugos a Rusia y Brasil, y está tramitando una posible entrada a Estados Unidos. La idea es venderle a ese país en menos de dos años.
A Caputto no le preocupa la competencia en la plaza local. “El consumo de los cítricos se ha mantenido estable, incluso con crecimiento en época estival. Lo que no me parece ético es que las empresas de lácteos abusen de imágenes con frutas para vender yogures. Se engaña al consumidor porque el porcentaje de fruta es menor a lo que se ve en el envase”, opinó.

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