De la masacre de Orlando (la peor en suelo norteamericano desde el atentado a las Torres Gemelas) ha surgido el debate eminentemente político; como cada vez —y ya van demasiadas— que a un desquiciado se le ha ocurrido en los últimos años emprenderla a balazos contra un grupo de civiles desarmados y dejar el tendal de muertos.
Cóctel letal en Orlando
Violencia, control de armas, terrorismo, odio y extremismo islámico