“No vamos a negar que el último año ha sido difícil. Eso ha supuesto cierta meseta, pero como toda situación sabemos que es cíclico”, sostuvo la directora de Turismo de la Intendencia de Colonia, Mariela Zubizarreta.
La jerarca estuvo viernes, sábado y domingo de la semana pasada acompañando un stand que la intendencia instaló en el Punta Carretas Shopping, iniciativa que busca fomentar el turismo interno. Eso responde a la estrategia de Colonia de diversificar –tanto sus mercados de origen de turistas como su oferta de productos–, para achicar la dependencia del mercado argentino. De todas maneraras, Zubizarreta aclaró que eso no significa desatender a su tradicional cliente. “Son nuestros vecinos. Estas circunstancias cambian y nosotros estamos muy posicionados en la mente de ese visitante”, agregó.
Dar pelea
A fines de 2013 la cantidad de plazas hoteleras en el departamento ascendía a 4.425, (2,5% menos que el año anterior), que se repartían en 79 hoteles. Colonia del Sacramento –el destino más elegido dentro del departamento– albergaba a 47 de esos 79 hoteles.
El presidente de la Cámara Hotelera y Turística de Colonia, Gustavo Silveira –también gerente del hotel El Mirador– dijo que la “situación proteccionista” argentina ha afectado mucho, y que las promociones a nivel de tarifa que los actores del mercado han realizado para paliar esta situación ha repercutido en una pérdida de rentabilidad. A pesar de estos esfuerzos, Silveira señaló que Colonia sigue siendo un destino caro para el bolsillo del turista argentino.
Silveira sostuvo que durante las vacaciones de julio de este año hubo una ocupación 12% inferior a la del año pasado. “Pero la diferencia es que para llegar a ese porcentaje hicimos promociones casi de un 50%” en las tarifas, agregó. El empresario dijo que serían bienvenidas algunas medidas de ayuda al sector –como la “flexibilización” de los cargos fijos– “porque los costos son muy elevados”.
Desde el Radisson Colonia del Sacramento Hotel & Casino su gerente general, Francisco Lorente, expresó también que la baja en la cantidad de visitantes ha sido “notoria”. Si bien el público argentino sigue siendo el de mayor volumen, ahora representa 42% de los visitantes cuando un año atrás esa cifra trepaba al 51%.
“Los hoteles tuvimos que adaptarnos a la realidad argentina para no perder tanto mercado”, dijo Lorente, quien añadió que las tarifas han caído “estrepitosamente”. En su caso, dijo, las bajas oscilaron entre los US$ 30 y los US$ 40.
Para el principal del Radisson la situación que desencadenó las políticas argentinas obligaron a la “creatividad” a los establecimientos de este lado del río. Lorente agregó que confía en que “todo es estacional”, y por este motivo hoy día están construyendo 15 habitaciones más. Se trata de una política anticíclica con la mira puesta en el largo plazo.
En tanto, el presidente de la Asociación Turística, Alejandro Velluti, también mencionó la existencia de “ciclos que se cumplen”. “Creo que hay que aguantar la tormenta”, sintetizó el presidente de la agremiación –integrada por el sector público y el privado, que se formalizó en 2007–.
Velluti opina que hay que aprovechar esta crisis para “buscar ideas, replantearse dónde están y salir a buscar oportunidades nuevas”.
Es allí que entra en escena con fuerza Brasil, país que ante la caída de los visitantes argentinos ha ganado protagonismo en Colonia.
En 2013 fueron 42.801 los brasileños que entraron a Uruguay por el puerto de Colonia (6,8% del total y 6,5% más que el año anterior).
Para Zubizarreta, las raíces lusitanas de Colonia del Sacramento es una carta que juega a favor en el país norteño. La directora de Turismo dijo que a fuerza de constantes visitas a ferias en Brasil y de presencia frente a sus operadores, los turistas de esa nacionalidad “han empezado a tomar protagonismo” en Colonia.
Por su parte, Velluti expresó que Colonia es “una excolonia portuguesa, la manzana de la discordia que se disputaron entre Portugal y España”, además del ser el enclave portugués más austral de América, circunstancia histórica que el destino puede aprovechar para promocionarse en Brasil. Lorente, en tanto, también mencionó el aumento de la presencia brasileña, especialmente de Río Grande del Sur. Solamente este estado, limítrofe con Uruguay, tiene una población superior a los 10 millones de habitantes.
A pesar de este bienvenido incremento de turistas norteños, Silveira señaló que “nunca van a llegar a reemplazar a los argentinos”.
El potencial del turismo de reuniones
La directora de Turismo de la Intendencia de Colonia, Mariela Zubizarreta, señaló que unos de los desafíos que tiene el departamento es impulsar el nicho de turismo de reuniones. “Es un producto en el cual estamos trabajando porque tiene muchas virtudes”, dijo Zubizarreta, quien enumeró como algunas de las ventajas la desestacionalización y el que atrae a un visitante de “mayor poder adquisitivo”.
“Estamos convencidos que Colonia tiene la capacidad, por su ubicación geográfica y por la infraestructra de la cual nos han dotado los privados”, dijo.
Si bien el departamento no tiene un gran centro de convenciones, sí puede atender reuniones de hasta 500 participantes, sostuvo Zubizarreta.
Alejandro Velluti, presidente de la Asociación Turística, coincidió que es un sector que “interesa desarrollar”. “Si bien Colonia no cuenta con un centro de congresos grande, tiene más de 11 hoteles con salas habilitadas para congresos”, comentó.
El presidente de la Cámara Hotelera y Turística de Colonia y gerente de El Mirador, Gustavo Silveira, coincidió en que a pesar de que el destino no se presta para “mega congresos”, sí es un lugar ideal para alojar congresos binacionales dada su ubicación “estratégica”.
Por su parte, el gerente general del Radisson Colonia del Sacramento Hotel & Casino, Francisco Lorente, apuntó que si Colonia contara con un centro de convenciones entraría en el mapa de “empresas importantes o convenciones que se hacen a nivel mundial” que la pudieran elegir.
“Creo que es un debe y de hecho se está trabajando para tratar de ir posicionado a Colonia como un destino de eventos y convenciones”, indicó Lorente.
Zubizarreta también señaló al turismo de cruceros como otro nicho de oportunidad para Colonia.
“El Segundo Encuentro de Cruceros se va a hacer en Colonia del Sacramento a fines de setiembre. Considero que es una señal muy importante”, compartió la jerarca.
Para Zubizarreta, el puerto de Colonia del Sacramento tiene potencial para recibir a cruceros de determinado porte y, además, la ciudad sería una parada “aprovechable” dada su escala.