Colorados piensan en empezar de nuevo volviendo a las bases
Las elecciones municipales y las futuras conformación de listas aparecen como desafíos de cara al futuro
¿Qué harán los colorados para recuperarse del golpe que implicó quedar terceros y en descenso?. Esa pregunta recorre a la dirigencia y surgen varias ideas. Como un boxeador tambaleante que no se rinde, los colorados empiezan a delinear los pasos a seguir.
Lo primero es enfrentar las elecciones municipales –que se les presentan con un panorama adverso– con varios candidatos por departamento para aumentar sus posibilidades. La otra, es empezar una autocrítica que revisará lo que pasó, intentando al mismo tiempo cerrar las heridas. Es que el resultado de las nacionales los dejó fuera de la pelea y los cuestionamientos internos parecen no llevar a ningún lado, según lo reconocen varios dirigentes consultados por El Observador. No obstante, algunos piensan que es el momento de pasar facturas e intentar un cambio de timón.
El primer objetivo político de los colorados es mantener la conducción en Rivera –gobernada por Propuesta Batllista (Proba) – y en Salto la intendencia que administra Germán Coutinho, el hombre que Pedro Bordaberry eligió como su compañero de fórmula, por lo cual fue criticado desde el ala batllista.
El Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que seguirá dominado por el grupo de Bordaberry Vamos Uruguay, formó una comisión para analizar los resultados de las presidenciales donde los colorados obtuvieron 12.9% de los votos lo que les hizo achicar la bancada parlamentaria. Esa comisión integrada por cinco miembros –tres de Vamos Uruguay y dos del Proba– ya comenzó a recibir opiniones.
Una de las primeras decisiones que se tomó fue que las conclusiones de ese grupo las entregará al CEN el 30 de mayo, es decir, luego de las elecciones municipales. En la última reunión del comité, el senador Tabaré Viera (Proba) propuso que la autocrítica no se postergara, dijeron a El Observador participantes de esa reunión. En Proba dicen que no debe buscarse culpables aunque entienden hay responsables de la derrota.
Por su parte, en Vamos Uruguay proponen cambiar el actual sistema de conformación de las listas que se reconoce como justo, pero tal vez quita fuerza a la hora de trabajar por el candidato. Ese sector, por ejemplo, tenía 27 listas para las internas de Montevideo. Según los votos obtenidos por cada una se armó la plancha a Diputados. Proba utiliza otro mecanismo. Abre varias listas que suman para el Senado a riesgo de no obtener diputados.
Adrián Peña, (Vamos Uruguay) diputado electo por Canelones, dijo a El Observador que lo primero que debe hacerse es “reconocer la situación actual” para no engañarse en el punto de partida. Para el dirigente, hubo razones “coyunturales”, como el triunfo no previsto de Luis Lacalle Pou, que dejó a los colorados sin “terciar en la conversación”.
Pero también “hay un gran problema de estructura”, que viene de años, al menos del 2004 y “es el no estar en los lugares de decisión política”. “El partido hoy no tiene desde donde dar respuesta a la gente, salvo con su representación parlamentaria y algunos ediles”. Peña es partidario de volver “al trabajo de base; ir a los barrios; y al puerta a puerta, para volver a convencer”.
Germán Cardoso, actual secretario general del CEN opinó algo parecido. Según declaró al diario El País, pidió “más sinceridad” dentro del partido y luego una mayor apertura. “Tenemos que abrir el partido a los sindicatos y a las ONG porque por allí pasará el fortalecimiento partidario y el volver a instalarnos en el debate de la sociedad”, afirmó.
El diputado Fernando Amado, escindido de Vamos Uruguay y que se prepara para encabezar un nuevo sector que será anunciado en el primer semestre de 2015, pidió “una autocrítica profunda sin anclar el razonamiento en aspectos coyunturales que no son el problema del Partido Colorado”. “El problema no es si Proba estuvo en la fórmula presidencial. Esa es una discusión legítima, pero el desastre de la votación no tuvo que ver con eso”, afirmó.
Para el diputado Fernando Amado, quien se alejó de Vamos Uruguay, el partido está “en una situación comprometida y la raíz del problema es que en 15 años no se superó el 17% de apoyo”. El legislador dijo a El Observador, que el partido “dejó de dar respuesta y de representar las ideas de las mayorías populares”. “Volver al camino implicará buscar la forma de representar a esos sectores, es decir reconcialiarse con las mayorías populares de las que se divorció hace 20 años”. “Lo que falta es batllismo”, afirmó.
Amado, al igual que Peña y Cardoso, proponen renovar el vínculo con los trabajadores, los sindicatos y las ONG.
Tradicionalmente el partido de Fructuoso Rivera y José Batlle y Ordoñez tuvo un ala de derecha, otra más de izquierda y en el medio varias expresiones. “Hoy camina rengo”, graficó Amado.
A la hora de mirar lo que ocurrió, el senador quincista, José Amorín Batlle opinó que “es cierto que hubo errores coyunturales, porque siempre los hay”, pero reclamó “una lectura bien profunda”. Amorín Batlle dijo que “no se puede seguir haciendo lo mismo”.
Y como aporte a la discusión, los dirigentes de la 45, integrada mayoritariamente por jóvenes, fueron de los primeros en entregar un documento a la comisión del CEN que revisará la performance del partido en las elecciones.
“Quizás el gran desafío de cara al futuro, a grosso modo, sea la recuperación de la confianza de los hoy votantes del Frente Amplio que en el pasado votaron al Partido Colorado. A los efectos prácticos se denominara a este desafío apertura a la izquierda”, afirmaron. La 45 también propone volver a las bases de las que el partido se alejó “progresivamente”.
A pesar del difícil momento, la dirigencia colorada, golpeada en el ánimo, muestra cierto optimismo, aunque sabe que recuperar al partido tomará años.