El primer juicio criminal contra ex empleados de Enron, el gigante energético que quebró en 2001 en circunstancias sospechosas, comenzará este lunes, en Houston (Texas).
El primer juicio criminal contra ex empleados de Enron, el gigante energético que quebró en 2001 en circunstancias sospechosas, comenzará este lunes, en Houston (Texas).
Según el Departamento de Justicia de EEUU, varios ejecutivos de Enron convencieron al banco de inversiones Merrill Lynch para que les comprase esas propiedades para poder cumplir sus metas financieras, con la promesa de que la empresa energética las adquiriría de nuevo en el plazo de seis meses.
La fiscalía alega que la transacción no fue una venta legítima porque la empresa garantizó a Merrill Lynch que no perdería dinero.
Por parte de Merrill Lynch se sentarán en el banquillo de los acusados Daniel Bayly, ex director de inversiones mundiales; James Brown, ex director de operaciones financieras; William Fuhs, ex vicepresidente, y Robert Furst, ex gerente de relaciones con Enron.
La fiscalía alega en su acusación que "al facilitar el engaño de Enron, Merrill Lynch solidificó su situación de 'amigo de Enron' y en consecuencia se colocó en una posición favorable para recibir un mayor pedazo de los negocios lucrativos de Enron con instituciones financieras".
Del resultado de este juicio también están pendientes los antiguos máximos dirigentes de la empresa, el ex presidente Kenneth Lay y el ex director general Jeffrey Skilling, que han sido acusados de establecer un sistema ilegal para ocultar las pérdidas de la compañía, las cuales desembocaron en su bancarrota en diciembre de 2001.
Sin embargo, hasta ahora sólo ha tenido lugar un juicio criminal, en el cual la empresa encargada de las auditorías de Enron, Arthur Andersen, fue condenada por obstrucción a la justicia por destruir miles de documentos para que no cayesen en manos de los fiscales.
Merrill Lynch ha reconocido que compró esos bienes, pero sus ex ejecutivos niegan que existiese un acuerdo para su reventa a Enron o a alguna otra entidad por influencia suya, como alega la fiscalía.
Para probar sus alegaciones, la fiscalía cuenta con varias comunicaciones entre los acusados en las que se refieren al presunto "pacto de caballeros" entre Enron y Merrill Lynch.
"Tuvimos un precedente similar con Enron el año pasado y logramos que Fastow se pusiese al teléfono con Bayly y los abogados y prometiese pagarnos de vuelta, pasase lo que pasase. El acuerdo fue aprobado y funcionó bien", añadió Brown.
(EFE)