Necesita un plan específico, o volverá a sus hábitos y se volverá a comprometer con el trabajo cuando deba alejarse de él. El plan debe enfocarse en las actividades que va a realizar en lugar de trabajar.
Por ejemplo, puede agendar una sesión de entrenamiento personal media hora después de la salida del trabajo en un gimnasio cerca de su oficina un par de noches a la semana. También puede comenzar a ofrecerse como voluntario en una organización benéfica local los fines de semana. Incluso puede hacer algo de desarrollo personal, como inscribirse en una academia para aprender un nuevo idioma, o aprender a tocar un instrumento musical. Todas estas actividades limitarán el tiempo que tiene para trabajar y reemplazarán el trabajo con otras actividades.
3. Lidiar con pensamientos intrusivos
Hay dos formas de lidiar con pensamientos que le impiden enfocarse en su tiempo libre. Una es tener un plan para ocupar su mente en la lista: leer una novela, hacer un crucigrama o llamar a un amigo.
Sin embargo, hay momentos en los que hay algo sobre el trabajo que realmente lo puede estar molestando. En ese caso, tenga un cuaderno a mano. Establezca un temporizador por 10 minutos y anote lo que le moleste.
A menudo es útil anotar las cosas que lo están molestando. Esto es cierto cuando los pensamientos que está teniendo sobre el trabajo reflejan ansiedades en lugar de simplemente las tareas que debe realizar cuando regrese.
4. Cambie su entorno
Un fumador no trata de dejar de fumar mientras deja una gran caja de cigarrillos en el cajón de su mesa de luz. Del mismo modo, alguien que intenta establecer límites más saludables para la vida laboral no deja su teléfono y computadora encendidos todo el tiempo.
Apague sus dispositivos. Es una excelente manera de manejar la tentación de trabajar cuando está lejos de la oficina. Si tiene que volver a encender su teléfono para verificar temas laborales, puede pensarlo dos veces antes de hacerlo porque no tiene tan fácil acceso al estar apagado.
Lea también: Entrevista de salida, sepa por qué renuncia un empleado
También puede usar el entorno para ayudarlo si con frecuencia reflexiona sobre el trabajo. Establezca un espacio en su casa que nunca usará para trabajar. Podría ser una habitación, pero también podría ser una esquina en algún lugar. Coloque una silla allí y úselo como un lugar donde participará en actividades no laborales, como leer o practicar yoga. Cuanto más asocie este lugar con cosas que no impliquen trabajo, más fácil será usar esta área para alejarse de los pensamientos de trabajo.
Como parte de la creación de este nuevo entorno más saludable, involucre a otras personas para que lo ayuden. Pídale a sus amigos y familiares que lo ayuden a mantenerse alejado del trabajo. Deles permiso para recordarle que guarde su teléfono.
5. Observe que todo funciona bien sin usted
Aléjese del trabajo y observe cómo el desastre no golpea. Incluso si crea estos planes y un entorno propicio para llevarlos a cabo, aún necesita estar dispuesto a desconectarse del trabajo por un período de tiempo. Eso puede provocar ansiedad.
Los estudios sugieren que una buena forma de reducir la ansiedad es exponerse a la situación aterradora y, gradualmente, aprender que la situación no es realmente amenazante.
Si su problema es que está constantemente preocupado por perder un correo electrónico importante, pase una noche sin consultar su correo electrónico y descubrirá que nada es tan grave como a usted le parece.