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Celeste, amarillo, naranja. Los colores de las aulas resaltan tanto desde la avenida Capurro como desde la cancha de Fénix, al borde de la bahía de Montevideo, y dan una cara nueva a la Escuela Nº 47 que después de doce meses de obras, será inaugurada el próximo 26 de setiembre.

Ubicada en un lugar con historia (ver Apunte), la escuela es legado de un modelo ensayado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas entre 1952 y 1965, como una forma de construcción rápida y a bajo costo, pero a su vez pensando la estructura desde el modelo pedagógico.

El prototipo, llamado “Escuelas al aire libre”, que ahora fue totalmente remodelado, propone la construcción de aulas en pabellones, divididos por sectores y que se identifican por colores.

“Es un prototipo muy valorado por las condiciones de flexibilidad”, explicó a El Observador la arquitecta y coordinadora de la obra por la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), Verónica Musto. Los salones están interconectados entre sí y además, los pizarrones pueden desplazarse hacia el exterior. Los alumnos y maestros tienen entonces la posibilidad de dar clases al aire libre, en conjunto con otro grupo, o usar el aula como salón multiuso, uniendo el área de dos salones.

En el caso de la Escuela Capurro, las aulas cuentan además con ventanales a ambos lados, lo que da una buena iluminación.

Sin embargo, el proyecto revolucionario en la época en la que fue construida, por la falta de mantenimiento había dejado a la escuela en condiciones deplorables. El edificio tenía problemas de filtración de agua, pisos levantados y baños inutilizables.

“La parte de desagües pluviales no estaba funcionando, entonces se inundaban los patios y entraba agua a los salones”, contó la directora de la Escuela Nº 47, Patricia Laureiro a El Observador. Esto, sumado a que se trata de una escuela de tiempo completo, hacía que los niños estuvieran casi ocho horas en un establecimiento en muy malas condiciones.

De hecho, los padres de varios alumnos habían manifestado su descontento en una nota de Subrayado en 2012, en la que denunciaban que dado el estado de los baños, los niños debían permanecer sin ir al baño durante las casi ocho horas. “En los días de lluvia hay tres clases diferentes funcionando en un mismo salón”, lamentaba una de las madres.

“La comunidad había demandado mucho esto”, dijo Laureiro. La obra, que demandó una inversión de más de 53 millones de pesos, consistió entonces en la restauración completa de la escuela. Se cambiaron las chapas de los techos y laterales de los cuatro pabellones y del comedor y se acondicionaron los espacios exteriores con la incorporación de una cancha para múltiples deportes.

Se cambió además el mobiliario interior de todas las aulas y se hicieron nuevos baños. La arquitecta explicó que antes “los niños tenían que pasar por el exterior para ir al baño. Hoy, hay una batería de baños cada dos aulas”, conectados interiormente.

También se acondicionaron completamente los pisos de los salones. Según afirmó Musto, en los años sesenta no se hacía un contrapiso y, debido a la humedad, el suelo había cedido y se había hundido.

Si bien durante doce meses –mientras duraron las obras de refacción– los 280 niños que concurren a la escuela debieron tener clases en aulas provisorias, dispuestas en contenedores, a juicio de la directora estaban mejor en esas condiciones que antes de la reforma.

Ahora Laureiro celebra el resultado. “Cambió sustancialmente. Estamos todos felices, la comunidad, los niños, los padres, los funcionarios. Estamos trabajando en otras condiciones. Sin duda que se refleja en la tarea diaria”, sentenció la directora.

Ahí cerca, en el barrio vecino a Capurro, otra escuela luce renovada. El espacio del comedor es una de las obras que hizo ANEP en la escuela Nº 42 República de Bolivia, en el Prado Norte. El tener una cocina en condiciones era una de las prioridades.

Según la coordinadora de la obra por la CND, en el espacio que antes se destinaba para la elaboración de alimentos, aunque contaba con mayores dimensiones, “era imposible cocinar con relativas medidas de higiene”. El comedor tampoco contaba con las exigencias mínimas de bromatología, por lo que la obra estuvo en gran parte destinada a este propósito.

Las refacciones en esta escuela, explicó Musto a El Observador, apuntaron a atender las necesidades más urgentes que tenía la escuela, que hacían a las condiciones de habitabilidad y seguridad para los niños.

Cuando El Observador recorrió la escuela, diez niños amontonados esperaban ansiosos contra la ventanilla de la cantina para recibir su merienda. Otros, ya sentados en el nuevo comedor, disfrutan de su yogurt con cereales.

“Este es mucho más lindo”, comentaba uno de los niños. “El otro comedor era muy chuiquito, y no había espacio”, agregó sonriendo. Los demás, asienten con la cabeza y continúan merendando.

La obra consistió en la renovación de las instalaciones eléctricas en todos los salones y en el reacondicionamiento de los baños, que antes contaban con taza turca en vez de inodoro, y se colocaron nuevos bebederos. Además, se realizó la instalación de bocas de incendio, tanques de reserva de agua, carteles de salida y luces de emergencia.

Los colores fuertes también predominan en esta escuela, ya que las puertas de los salones fueron pintadas.

Una de las mayores refacciones, respondiendo al problema de la seguridad, fue la demolición del muro posterior, sobre la avenida Millán. La estructura se sustituyó por paneles de hierro multicolores, que dan transparencia y permiten que la escuela tenga comunicación con el barrio.

Si bien el local cuenta con una gran superficie construída, que excede a la demanda de espacio de los 238 niños que a ella concurren, “desde hace muchos años no se hacia ningún tipo de renovación” por lo que era urgente arreglar las filtraciones de aire y agua, explicó Musto. “Antes se levantaban las placas de sanitario y nadábamos acá adentro”, dijo a El Observador Marisol, una de las auxiliares de limpieza de la escuela. Ahora “ya no nos inundamos más, eso es una ventaja”, aseguró.

(Producción: Lorena Maya)

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