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Consciente de la distancia que lo separa en la opinión pública del senador Jorge Larrañaga, el diputado Luis Lacalle Pou eligió un camino arriesgado para competir en la interna.

El candidato del ala herrerista salió a la cancha con una propuesta “por la positiva”, en la que no da prioridad a las críticas al gobierno y al Frente Amplio, sino que insiste en ofrecer ideas.

El favorito en la interna de los blancos, en cambio, insiste con sus propuestas programáticas pero también hace punta en cuestionar al gobierno, ya sea en temas como educación y seguridad, o con las denuncias por el caso Pluna.

Larrañaga tiene un discurso más combativo hacia la gestión de la coalición de izquierdas, que incluso dista de su posición al inicio del actual gobierno, cuando abrió los brazos a posibles acuerdos con el presidente José Mujica.

En dos movimientos que pueden pasar desapercibidos para los electores, pero que terminaron siendo relevantes para la interna, Lacalle Pou pudo embretar –al menos por ahora– a Larrañaga con su estrategia “positiva”. Primero con la ampliación de la causa Pluna, y luego con la invitación a realizar un acto conjunto antes de los lanzamientos individuales previsto para marzo.

Lacalle Pou rechazó la idea del exintendente de Paysandú para pedir a la Justicia que indague al expresidente Tabaré Vázquez (2005-2010) y al exministro de Economía de esa administración, Danilo Astori. Luego que Lacalle lo dejó solo, Larrañaga frenó esa idea.

El senador lo había anunciado en el libro Pluna, la caja negra, editado por El Observador. “Tanto Vázquez como Astori impulsaron un negocio que terminó en una estafa. O los jerarcas fueron víctimas de una solemne incapacidad, o demostraron una supina bobera o asumieron una actitud dolosa”, dijo el líder blanco en ese trabajo periodístico.

A los pocos días, su competidor en la interna salió a decir que no creía necesario realizar esa movida en la Justicia, porque ya todos los involucrados del caso habían sido citados por el juzgado.

Lacalle Pou destacó la labor del senador Caros Moreira (Alianza Nacional), que siguió el tema Pluna desde el verano de 2007 cuando Leadgate se quedó con 75% de las acciones de la aerolínea, pero se alejó así de la postura de Alianza Nacional.

Larrañaga dio la razón a su rival de forma indirecta el sábado, cuando reunió a su dirigencia en Montevideo para coordinar las líneas estratégicas de su campaña. Dijo que seguiría “analizando” el caso Pluna “en todas sus implicaciones”, y puso, de esa forma, un freno al anuncio de ampliar la denuncia penal.

Esa tarde, cuando Futuro Nacional quedaba establecido en un multitudinario encuentro celebrado en el hotel Radisson, Lacalle Pou mandó una breve carta a Larrañaga para plantearle hacer un acto conjunto, algo más afín al discurso del diputado de Aire Fresco que al suyo.

Larrañaga dudó. El domingo mantuvo silencio, y ayer no quiso transmitir su posición sobre la invitación del rival. Según dijeron a El Observador fuentes de su comando de campaña, demorará la respuesta porque no aceptará que Lacalle Pou le marque los tiempos.

“Las respuestas no se imponen de afuera”, dijo uno de los dirigentes cercanos al candidato, que ayer participó de la reunión de coordinación. “Ahora estamos para responderle a Vázquez por sus dichos sobre la educación”, dijo el mismo integrante del comando.

Si Larrañaga se opone al planteo, afianzará su perfil combativo, ahora a la interna. Si acepta, dará la derecha a su rival. Y al mantener la incertidumbre, también alimenta la jugada de Lacalle Pou.

“Compartimos tu sentido de fraternidad y hacemos de él una herramienta efectiva para proponerte organizar a través de nuestro Directorio, un gran evento conjunto con todos los precandidatos, previo a los actos centrales que se desarrollarán a partir de marzo por parte de cada sector”, dice la carta que le envió Lacalle Pou a Larrañaga.

En un análisis publicado el miércoles 22 de enero en El Observador, el doctor en ciencia política Adolfo Garcé comparó la estrategia de Lacalle Pou en esta campaña con la de Larrañaga en 2009. En aquella oportunidad el líder de Alianza Nacional mostró un discurso más al centro, con señales de simpatía hacia Mujica, y con la intención de captar votos frenteamplistas mientras competía con Luis Alberto Lacalle Herrera. Luego, el expresidente se quedó con la elección de junio.

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