La confianza de los consumidores registró un fuerte deterioro durante el mes de noviembre debido a una menor predisposición de los hogares a la compra de bienes durables y un menor optimismo respecto a la situación económica del país.
La confianza de los consumidores registró un fuerte deterioro durante el mes de noviembre debido a una menor predisposición de los hogares a la compra de bienes durables y un menor optimismo respecto a la situación económica del país.
Según el relevamiento mensual que realiza el Programa de Opinión Pública y Confianza Económica (Popce), de la Universidad Católica y Equipos Consultores, el Índice de confianza del consumidor (ICC) cayó 6,8% en noviembre y alcanzó el nivel más bajo desde comienzos de 2009.
Aún así, la confianza todavía se mantiene en un nivel de “moderado optimismo”, aunque en niveles cercanos a los mínimos de la categoría.
En el promedio de los primeros 11 meses del año, la confianza se redujo 2,8% respecto a la media del año anterior. En tanto, si se considera la variación interanual que surge de comparar el dato de noviembre con el de igual mes del año pasado, el deterioro de la confianza fue de 7,2%.
Según los técnicos a cargo del estudio al referirse a la evolución del indicador durante el último mes, “el desmejoramiento de expectativas es bastante generalizado”, debido a que se verifica en los diferentes subíndices que conforman el indicador.
Los datos difundidos la semana pasada por el Banco Central (BCU) muestran que el consumo de los hogares uruguayos registró un incremento de 5,3% en el tercer trimestre del año, lo que implicó una muy leve desaceleración respecto a la expansión de 5,5% del segundo cuarto del año.
El informe difundido ayer por el Popce señala que “cabía esperar esa evolución” por parte del consumo, de acuerdo a la evolución del indicador de confianza, principalmente en lo que respecta a la predisposición a la compra de bienes durables.
Según señalan, “la nueva caída del subíndice en el tercer trimestre de este año, permitiría esperar que en este cuarto trimestre el consumo continúe expandiéndose, pero a menor ritmo que el año pasado”.
En cuanto al resto de los indicadores relevados en la encuesta de opinión pública, los resultados muestran una reducción en el indicador que mide las expectativas sobre la situación económica del país a un año, de 10,5%. En ese marco, el indicador sobre la evolución esperada del desempleo para los próximos meses creció 15,6% y revirtió así la caída de los dos últimos meses.
Consistente también con un escenario esperado de agravamiento de la situación económica y en particular del empleo, se redujeron las expectativas de inflación. En tanto, el indicador que realiza un seguimiento de la capacidad de ahorro de los uruguayos se retrajo 12,2% en el mes y se ubicó 8,1% por debajo del año anterior.
El índice mide la cantidad de familias uruguayas que percibe ingresos superiores a sus gastos mensuales.