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La confianza de los consumidores locales cayó en agosto a su menor nivel en más de cuatro años, debido a un fuerte deterioro de la predisposición de los uruguayos a comprar bienes durables y una percepción más pesimista sobre el devenir de la economía y su impacto sobre las finanzas personales.

El índice de confianza del consumidor que elaboran la Universidad Católica y Equipos Consultores registró un deterioro de 9,8% en agosto, en comparación con el mes anterior. De esa manera, la caída de la confianza en el último mes relevado barrió con el incremento registrado en julio y ubicó al indicador en su menor nivel, desde marzo de 2009.

Los técnicos del Programa de Opinión Pública y Confianza Económica (Popce), responsables del estudio, sostienen que “más allá de la variación mensual, (el dato) mostraría que se está en un momento de relativamente bajo nivel de optimismo por parte de los consumidores”.

Si bien la confianza de los consumidores uruguayos todavía se ubica en un nivel de “moderado optimismo”, se encuentra en la cota inferior de esa franja, que limita con el nivel de “moderado pesimismo”.

Una parte importante de la caída de agosto se debió a la fuerte suba del tipo de cambio, que afectó la propensión de los uruguayos a la compra de bienes de mayor valor, comúnmente valuados en moneda extranjera.

Respecto a julio, la predisposición a la compra de bienes durables cayó 18,4%, principalmente, por un deterioro de 21,4% en el ánimo de los consumidores para adquirir casas y autos, que pasó de un terreno de moderado pesimismo a uno de “atendible pesimismo”.

Según el Popce, “esta fuerte caída recoge, por un lado, el menor optimismo de los consumidores en relación a la economía del país y personal que afectaría la capacidad de gasto en general, y, por otro, el efecto que sobre la predisposición a la compra de estos bienes, en particular, tiene el aumento del tipo de cambio”.

De hecho, durante el mes de agosto, el dólar subió 5% y acumuló cuatro meses consecutivos de fuerte aumento en su cotización. Desde el cierre de abril, la cotización del billete verde se disparó 19,3% en solo cuatro meses.

Respecto a las expectativas económicas de los consumidores uruguayos, la encuesta realizada por los técnicos muestra que si bien los consumidores mantienen su percepción respecto a la evolución de la situación económica en comparación con el año pasado, en el último mes hubo un retroceso de las expectativas de cara a los próximos tres años. El indicador que releva ese punto cayó 9,6%. De ese modo, los uruguayos son más pesimistas, respecto al desempeño de la economía uruguaya y eso repercute en sus decisiones de consumo.

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