La aspirante demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton pidió ayer reformas urgentes de las leyes que regulan la tenencia de armas y abordar abiertamente el racismo, tras el tiroteo que se cobró el miércoles la vida de nueve personas en una iglesia de la comunidad negra de Charleston (Carolina del Sur). El viernes el presidente de EEUU, Barack Obama, había asegurado que su país necesita un "cambio de actitud" ante el problema de la violencia causada por las armas antes de poder implementar una reforma significativa para controlar su posesión y venta, un objetivo que ha perseguido sin éxito durante su mandato.
Control de armas y racismo de nuevo en el centro del debate
Obama pide un cambio de actitud; Clinton insiste con reformas en las leyes