Un joven de 20 años entró este martes armado con un rifle de asalto AK-47, otras armas y cientos de municiones a una escuela en la ciudad de Atlanta (Georgia, EEUU). En pleno horario de clase, disparó varias veces mientras mantenía como rehenes a algunos empleados. Luego, se entregó a la Policía sin dejar víctimas.
Convenció a un tirador de que se entregara y evitó una masacre
Una funcionaria de una escuela persuadió a un joven que había ingresado al centro educativo en plena jornada con una AK 47