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La suerte del ministro Jorge Venegas parece estar echada. Ningún experto se ha animado a contradecir la única interpretación posible de la Constitución, por la cual se entiende que el jerarca (nacido en Santiago de Chile el 29 de agosto de 1948) no cumplió con los requisitos exigidos en la carta magna para ser senador o ministro en Uruguay. Como se ha dicho a lo largo de la semana por parte de constitucionalistas de todos los pelos políticos, los extranjeros que consiguen la carta de ciudadanía en Uruguay deben esperar tres años para comenzar a ejercerla, y luego, quienes aspiren a ser senadores o ministros, deben exponer siete años como mínimo de ejercicio de esa ciudadanía. Por tanto, son necesarios 10 años desde el momento en que consiguió la carta de ciudadanía.

Y Venegas no cumplió. Según consta en los registros de la Corte Electoral, obtuvo el 13 de abril el documento, por lo que en 2007 recién pudo comenzar a ejercer la ciudadanía legal. Es por ello que el ministro –ante las cámaras de televisión– repite que es ciudadano legal. Pero para ocupar el cargo de ministro todavía no cumplió con los 10 años que exige la Constitución.

La claridad que muestra la carta magna, que hasta ahora nadie atrevió a cuestionar, podría tener una ventana de salida para Venegas, según entiende la secretaria letrada de la Corte Electoral, Mariela Demarco (Partido Independiente). En diálogo con El Observador, la funcionaria asumió su error de haber considerado en un primer momento que Venegas ya podía ejercer su cargo. Antes de conocer la opinión de constitucionalistas como José Korzeniak (exsenador socialista), Alberto Pérez Pérez (exdecano de la Facultad de Derecho) y Martín Risso, Demarco entendía que los extranjeros comenzaban a ejercer su ciudadanía cuando la recibían, independientemente de los tres años de espera que pide el artículo 75 de la Constitución. Luego de haber aceptado la tesis casi indiscutible de que los ciudadanos legales pueden ocupar una banca en el Senado o la cabeza de un ministerio luego de 10 años, Demarco planteó una salvedad que podría, en caso de prosperar, salvar a Venegas.

Su razonamiento es el siguiente. Por un lado, la Corte Electoral no tiene competencia para opinar sobre la posibilidad de que Venegas sea ministro, ya que ese no es un cargo elegido por el cuerpo electoral. Por eso, la denuncia de los senadores colorados José Amorín y Tabaré Viera pide revocar la proclamación de Venegas como senador suplente de la lista 1001 en las elecciones de 2009.

Pero la ilegalidad en ese caso no se habría configurado por parte del hoy ministro, ya que hasta el momento nunca ejerció su banca en suplencia del senador Eduardo Lorier.

Demarco entiende que la proclamación de Venegas fue correcta y que en todo caso debería haber contenido la salvedad de que no puede asumir la banca hasta abril de 2014, cuando cumple con los requisitos constitucionales de tiempo de ejercicio o de su ciudadanía.

La secretaria letrada de la Corte asegura que Venegas estaba en condiciones de ser “elegible” en 2009, porque tiene credencial cívica . Eso sí, admite que hoy no podría entrar al Senado.

Si la Corte Electoral se afilia a esta tesis, el gobierno tendrá una débil piola de la que agarrase. Esa salida parece, sin embargo, como una posibilidad dudosa porque el problema de fondo es que Venegas no puede ejercer (ni la banca en el Senado, ni un ministerio) hasta abril de 2014, como sostienen todos los constitucionalistas.

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