El Tribunal Supremo estadounidense negó este miércoles que el uso de inyecciones letales en las ejecuciones viole la Constitución del país, al rechazar un recurso presentado por dos reos de Kentucky.
El Tribunal Supremo estadounidense negó este miércoles que el uso de inyecciones letales en las ejecuciones viole la Constitución del país, al rechazar un recurso presentado por dos reos de Kentucky.
Todas las ejecuciones previstas en Estados Unidos quedaron en suspenso en Estados Unidos después de que el Supremo aceptase en setiembre pasado el caso planteado por los reos de Kentucky.
Treinta y cinco de los 36 estados que reinstauraron la pena de muerte en 1977 emplean diferentes combinaciones de los tres mismos compuestos químicos para sus ejecuciones por inyección letal.
Los opositores a este método aducen que si el primer compuesto no se administra de manera eficaz, el segundo induce una sofocación y parálisis consciente aterradoras, y el tercero causa un terrible dolor ardiente mientras avanza por las venas.
En caso de que no se atendiera su petición, pedían que las autoridades del Estado aumentaran los sistemas de control para asegurarse de que las inyecciones habían sido preparadas de manera correcta.
(EFE)