Crisis en Ecolat desató conflicto generalizado en toda la industria
El Poder Ejecutivo sospecha de una “triangulación” por desembarco de Parmalat en Uruguay
El conflicto que desató la reestructura que decidió implementar la firma Ecolat, se extenderá a toda la industria. La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (Ftil), realizará un paro de 24 horas que tendrá consecuencias en toda la cadena, incluido el consumidor final.
Por otro lado, dentro del Poder Ejecutivo hay “sospechas” de una “triangulación” sobre la determinación que tomó Ecolat para reducir de 400 a 130 su plantilla de trabajadores que coincidió con el desembarco de Lactalis (propietario de Parmalat) en Uruguay con la compra de Indulacsa. A todo esto, el clima en la planta láctea ubicada en Nueva Helevecia no es el mejor.
En el Poder Ejecutivo hay malestar por la determinación que tomó la empresa en pleno proceso de negociación. El director Nacional de Trabajo, Luis Romero, dijo ayer a El Observador que Ecolat mantiene su postura de mantener los despidos para seguir funcionando, o de lo contrario “se van”. Esa fue la comunicación que recibió la cartea por parte de Ecolat en la víspera.
Por otro lado, el jerarca indicó que hay otro “problema grave” que involucra a la firma Idulacsa, la empresa que acaba de ser adquirida por medio de la multinacional francesa Lactalis (propietaria de Parmalat). Esa empresa ya comunicó que pretende producir en Uruguay con la marca Parmalat. Sin embargo, hay un derecho de uso vigente de la marca para el mercado interno que está en manos de Ecolat hasta 2020. “Es un triangulación complicada donde tendrá que actuar la Justicia”, indicó Romero. Agregó que “llama un poco la atención y se presta para “suspicacias” el hecho que la mayoría de los productores que perdió Ecolat -desde octubre cuando se declaró en crisis- fueran absorbidos por Indulacsa. Ecolat estaba recibiendo unos 500 mil litros diarios, mientras que hoy apenas cuenta con 60 mil litros.
“Si la empresa que vino (por Lactalis) no tiene la marca, porque no podemos pensar que exista una triangulación. Se presta para la suspicacia”, planteó Romero. El director de Trabajo dejó en claro que la postura de los actores del gobierno que participan de la negoción (los ministerios de Trabajo, Industria y Ganadería) la reestructura que planteó Ecolat “no es conveniente para el país. No vamos a aceptar los despidos hasta que no culmine la negociación”, aseguró el director de Trabajo.
El Ministerio de Trabajo convocó para el próximo lunes a una reunión tripartida, donde se espera tener una posición definitiva de Ecolat sobre su emprendimiento industrial en Uruguay.
Conflicto en puerta
La Ftil ya había advertido que si Ecolat optaba por aplicar su reestructura, otros actores de la cadena iban a verse afectados. El gremio tiene previsto reunirse el próximo lunes donde definirá la fecha de un paro de 24 horas en toda la industria. Además, el martes se realizarán 10 asambleas informativas en distintas plantas, con paro de dos horas en toda la industria.
Estas medidas de lucha que aplicará el gremio lácteo, provocarán “retrasos” en los sistemas de industrialización y distribución de distintos productos lácteos en todo el país. “Sabemos que este tipo de medida genera “preocupación” a la CILU (Cámara de la Industria Láctea) y la ANPL (Asociación Nacional de Productores de Leche), pero es la herramienta de lucha que tienen los trabajadores”, explicó a El Observador el dirigente de la Ftil, Heber Figuerola.
El gremialista fue crítico con el accionar de la firma Ecolat (propiedad del grupo peruano Gloria) y el giro que pretende darle a la actividad industrial. Recordó que distintos estudios técnicos del Ministerio de Ganadería, indicaban que la “alternativa” de producir quesos “era viable”. Sin embargo, la empresa comunicó el pasado martes que solo se dedicará al mercado interno con la elaboración de manteca y leche larga vida (UHT).