ver más

El formato es conocido y las recetas para crear suspenso en un thriller no son nuevas. En Invasión de la privacidad (el técnico nombre de un filme que se llama originalmente “El residente”), Hilary Swank es una doctora separada de su novio que llega a Nueva York para trabajar. Alquila un apartamento y comienza a relacionarse con sus vecinos hasta que se da cuenta de que alguien ha entrado a su casa. Esa misma noche, cuando está acostada, sospecha que alguien está dentro. La emoción está asegurada y el misterio se resolverá... sí, en el último minuto

Seguí leyendo