No pienso que alguien tenga que llevar pinta de músico para hacer música”, decía en 2008 Antonio Luque (Sevilla, 1970), alma mater, compositor principal y único miembro fijo de la banda Sr. Chinarro.
Por esas ironías del destino, su vieja base de fans, aquella que lo acunó desde la edición de su disco debut homónimo en 1994, no le perdona que haya abandonado (al menos parcialmente) sus aires anti rockeros, a veces oscuros, siempre tímidos, en su disco Presidente de 2011 y también en su último trabajo, ¡Menos samba! de este año.
La realidad es que ni tanto ni tan poco: pese a que sus primeros siete u ocho discos estaban dominados por las influencias de The Cure, New Order y Echo and The Bunnymen, no es menos cierto que en casi todos ellos aparecían aunque sea en forma puntual, elementos de la música de su Sevilla natal.
Es que si algo parece tener claro Luque es que cuenta con un bagaje musical y cultural propio, que es resultado de la síntesis de esas influencias globales y locales antes que de la simple mímesis ante la música anglo.
Esa parece ser precisamente, la raya que lo separa de la mayor parte de la producción del llamado indie español, mas preocupado por usar la ropa de la tendencia adecuada y por balbucear letras en un inglés macarrónico antes que por crear buenas canciones y desarrollar un sonido propio.
Inicios y “traición”
Aunque el grupo debutó en 1994, no sería hasta El por qué de mis peinados de 1997 que se puede hablar del desarrollo de una voz propia, única y potente.
En ese disco aparecen canciones como Quiromántico, en donde las letras abstractas y a la vez costumbristas de Luque comienzan a robar el foco. Son letras donde la simplicidad de las imágenes permite intuir y construir significados y sentidos distintos a lo que la letra parece estar diciendo.
A este trabajo le seguiría Noséqué-nosécuántos de 1998, pero seria el EP La pena máxima de 2000 el que marcaría el fin de la primera etapa de Sr. Chinarro. Este cierre le costaría buena parte de su base de fans, no tanto por los cambios en su música como por el sentimiento de propiedad que los pequeños grupos de fans suelen atribuirse sobre la obra de un artista: cuando “mi” música la comienzan a escuchar personas que no considero aptas socialmente, es que “mi” música tiene un problema y por tanto debe dejar de ser mía.
En ese brevisimo EP de cuatro temas aparecen clásicos como Cero en gimnasia, que hasta el día de hoy sigue siendo parte de los shows del grupo.
Madurez rockera
Con el disco El ventrílocuo de sí mismo ” de 2003, Sr. Chinarro cierra su ciclo como banda de Acuarela Discos y comienza su “etapa intermedia”, que se cristalizaría en El fuego amigo de 2005. Para ese trabajo, Chinarro decide fichar por El Ejército Rojo, la discográfica de Los Planetas y, de hecho, el disco sería producido por J, líder de la banda granadina.
El fuego amigo es probablemente el álbum mas rockero de Sr. Chinarro y el que hasta ese momento presentaba mejores valores de producción. Además de la participación especial de Enrique Morente en el tema El rito, al disco contiene clásicos del grupo como El rayo verde (“unos faroles son tan solo aquellos soles que nos vieron comenzar”), El peor poema (“una colección de cinturones casi todos negros salen de un cajón, como los ángeles de Machín”) y La cruz verde (“las noches se van con el vértigo que siente la gente mayor”), en donde las letras de Luque alcanzan su madurez plena.
Actualidad Mushroom
El sucesor de este trabajo será El mundo según y saldría por la que es su discográfica hasta el día de hoy: Mushroom Pillow. En él aparecen canciones como Esplendor en la hierba y, aunque es aplaudido por la critica española, que insistentemente lo llama pop aunque al tipo prácticamente no se le entiende lo que canta (sin que esto sea algo peyorativo), una parte importante de su antigua base de fans lo acusa de “comercial”, algo por otra parte bastante habitual en cualquier antigua base de fans.
Sí es verdad que en este trabajo se comienza a intuir un Luque mas luminoso en letras como sucede en Del montón: “pudo ser un amor de montón pero todo el montón era mío”.
También para Mushroom Pillow sería Ronroreando, en donde aparecen canciones como Los ángeles y en donde la luz de los textos es ahora acompañada de armonías mayores, bastante lejanas de los acordes menores heredados de Ian McCulloch y Robert Smith.
Y aunque Antonio Luque se quejaba en 2008 de que le pidieran que tuviera pinta de músico, para las fotos de promoción de su disco Presidente definitivamente tiene pinta de músico: el muchacho de pelo corto y camisas oscuras que se molestaba cuando le decían que parecía un “funcionario” (o sea, un empleado público), deja su lugar a un artista de barba, pelo largo y ropas de diseño.
De hecho, existe un grupo en Facebook que se llama “Por un Chinarro con pinta de funcionario”, creado por un fundamentalista que se queja de que Luque haya “vendido su alma al mercado”.
Finalmente, 2012 trae ¡Menos samba!, un título que ironiza precisamente sobre la pretendida alegría de su música desde Presidente. En una reciente entrevista Luque señalaba: “Es verdad que me salen algunas canciones más sandungueras, pero es que soy así. Está en mi bagaje musical, antes no lo tenía y no renuncio a utilizarlo”.
¡Menos samba! es también el disco numero trece de Sr. Chinarro, quienes ademas han editado nueve EPs: no parece que hayan tenido demasiada prisa por venderle su arte al diablo.
Discografía
Álbumes:
Sr. Chinarro (1994), Acuarela Discos
Compito (1996), Acuarela
Discos
-El por qué de mis peinados (1997), Acuarela Discos
-Noséqué-nosécuántos (1998), Acuarela Discos
-La primera ópera envasada al vacío (2001), Acuarela Discos
-Despídete del lago. Las rarezas de Antonio Luque 1993-2001 (2001), Acuarela Discos
-Cobre cuanto antes (2002), Acuarela Discos
-El ventrílocuo de sí mismo (2003), Acuarela Discos
-El fuego amigo (2005), El
-Ejército Rojo
-El mundo según (2006),
-Mushroom Pillow
-Ronroneando (2008),
-Mushroom Pillow
-Presidente (2011), Mushroom Pillow
-¡Menos samba! (2012),
-Mushroom Pillow