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Las películas de Christopher Nolan siempre son eventos cinematográficos. Sus estrenos se colocan siempre entre lo más esperado del año y generalmente son películas destacables que además tienen éxito en la recaudación. Dunkerque, su última obra y su primera incursión en el género bélico, fue un triunfo cinematográfico que dejó a los espectadores con el corazón en la boca y con una tensión que duró días.

Por su historia –poco conocida en los anales de la segunda guerra mundial–, por la manera en la que está estructurada temporalmente y por sus impresionantes efectos, Dunkerque fue una de las mejores producciones que pasaron por las salas uruguayas en 2017.

Ahora, por sus nominaciones al Oscar (tiene ocho, entre ellas Mejor película y Mejor director) el filme vuelve al cine y es una oportunidad excelente para revisar esta obra que merece ser vista en pantalla grande. A continuación, cinco razones por las que volver a ver Dunkerque.


1. Es una película para el cine

Dunkerque es una experiencia cinematográfica, y como tal se aprecia mucho mejor su escala en la pantalla grande. Originalmente, la producción fue pensada para IMAX (un formato más grande que el habitual), donde los sonidos, las explosiones y los zumbidos de los aviones se amplifican aun más. Aunque no se cuente con esa opción, ver Dunkerque en los cines uruguayos sigue siendo una experiencia que vale mucho la pena.

2. Es un episodio poco conocido

Era 1940 y las tropas alemanas tenían a más de 400 mil soldados ingleses acorralados en las playas francesas de Dunkerque. Para enmendar lo que sería una "catástrofe de dimensiones colosales", según Churchill, el primer ministro ordenó que se rescatara a los soldados con barcazas civiles. El rescate se concretó y se conoció como "el milagro de Dunkerque". La película muestra lo que sucedió en esa playa, en el aire y en el mar. Si quiere conocer cómo se tomó la decisión del rescate, puede ver otra de las producciones nominadas: Las horas más oscuras.

3. Plantea un ejercicio diferente de tiempo

Estamos acostumbrados al canon hollywoodense para contar las películas, y por eso cuando un guion baraja y reparte de una forma diferente deja al espectador desacomodado. Nolan ya lo había experimentado con Memento, una película que se contaba de atrás para adelante. Con Dunkerque, el director propone tres puntos de vista y tres temporalidades: el aire, donde sucede todo en una hora; el mar, un día; y en la playa, una semana. Cuando todas las piezas se unen es cuando la obra se completa.

4. Presenta a futuras estrellas

En medio de un elenco repleto de actores consolidados (Tom Hardy, Cillian Murphy, Mark Rylance) también aparecen caras nuevas que seguro comenzarán a dejarse ver más seguido en películas futuras. El ejemplo más claro es Barry Keoghan, un actor que ya protagonizó El sacrificio de un ciervo sagrado, otra película destacada en 2017. Junto a él están Fionn Whitehead –lo más cercano a un protagonista que tiene la película– y Harry Styles, el ex One Direction, que resulta una revelación más que interesante y un descubrimiento del propio Nolan.

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