La industria curtidora uruguaya fue una de las ramas de actividad que más acusó el impacto de la crisis internacional de 2009. Hoy en Uruguay están en pie apenas media docena de empresas, con la buena noticia que el sector logró estabilizar su nivel de producción en 2016 tras una racha adversa, pese a que facturó menos por el descenso de precio de sus productos.
Curtiembres frenan caída pero piden certeza en paliativo oficial
Baja de materia prima ayuda a compensar pérdida de competitividad