Estas supresiones representan un quinto de los puestos de trabajo tanto del sector general (G) como administrativo (A) en todo el mundo, informó la empresa en un comunicado.
Estas supresiones representan un quinto de los puestos de trabajo tanto del sector general (G) como administrativo (A) en todo el mundo, informó la empresa en un comunicado.
"Una mayor integración de las funciones G y A tendrá como resultado procesos más consistentes, la información y la toma de decisiones llevará menos tiempo, será más rápida y más eficaz", explicó la compañía.
Los analistas interpretan este anuncio como una señal del nuevo jefe ejecutivo del grupo, Dieter Zetsche, de que son necesarios sacrificios no sólo por parte de los empleados sino de los directivos.
Esta nueva sangría confirma la determinación de Dieter Zetsche de recortar costos por todos los medios.
Alemania pagará un tributo importante con cerca de 60% de supresiones de empleo. Estados Unidos será afectado en torno a 25%.
El nuevo presidente apuntó especialmente hacia la sede social de Daimler-Chrysler, una antigua fábrica de gas, calificada de "Bullshit Castle" ("castillo de mierda") por los altos ejecutivos del grupo.
Con este nuevo plan social, Zetsche, subrayó su reputación de "recortador de costos" inflexible, apenas un mes de su llegada a la presidencia de Daimler-Chrysler.
Daimler-Chrysler confirmó el martes que aspira a regresar a un margen de explotación de 7% en 2007, frente a 4% en 2004.
"Esta decisión es una premisa indispensable para un cambio de cultura en Daimler-Chrysler", opinaron los analistas de Morgan Stanley en una nota.
(AFP)