El mundo de los videojuegos ha sido tradicionalmente un lugar donde las mujeres no tienen ni lugar ni interés, del mismo modo que el arte, los negocios o la política lo fueron algún día. Las industrias informáticas o automovilísticas se enfocaban hace un tiempo exclusivamente en los varones, pero, afortunadamente para las mujeres (y para los bolsillos de las empresas), supieron abrirse a las consumidoras.
Dar pelea al sexismo
La industria de los videojuegos sigue dejando de lado a las mujeres en roles protagónicos y hasta las menosprecia, pese a que cada día son una parte más importante de su público