Reírse de todo y de todos. Esa es la estrategia de venta de Deadpool 2, la película de superhéroes que se ha convertido en un fenómeno completamente diferente al resto, y cuya campaña promocional es una de las más efectivas y divertidas del cine actual, donde todo es genérico, repetitivo y agotador.
El producto con el que trabajan ya es de por sí diferente. Deadpool, creado por la editorial Marvel en la década de 1990, es un personaje que es consciente de que está en un cómic, le habla directo al lector, y se burla de los clichés, convenciones y paradigmas habituales del noveno arte.
Deadpool, el raro de la familia Marvel que hoy vuelve al cine
Un personaje desconocido conquistó el cine