Decálogo del cine catástrofe
El estreno exitoso de Terremoto es la excusa para repasar diez grandes películas donde todo se rompe, se quema, inunda o derrumba, desde la época dorada del género en los años de 1970 hasta el presente
La madre del género y el puntapié del éxito que dura hasta hoy. No ha envejecido bien, es verdad, y su historia ha sido parodiada hasta el hartazgo volviéndose un cliché en sí misma. Dean Martin, Burt Lancaster, Jean Seberg, Jacqueline Bisset y George Kennedy (este último participaría en las cuatro películas de esta saga) viajan en un avión que la pasa mal, en medio de una tremenda tormenta de nieve y llevando a bordo a un terrorista con una bomba. Hoy día se verá inocentona, pero en su momento fue un antes y un después para la industria.
La aventura del Poseidón (1972)
En contrapartida con Aeropuerto, esta ha envejecido muy bien. Una ola gigante da vuelta al enorme buque Poseidón y los sobrevivientes (otro gran elenco: Gene Hackman, Ernest Borgnine, Stella Stevens y Shelley Winters) se abren paso hasta llegar arriba, a la quilla del barco, que es lo único que ha quedado a flote. El barco, obviamente, se hunde minuto a minuto y cruzarlo al revés será una misión casi imposible.
Infierno en la torre (1974)
La obra maestra del género y su epítome. Un monstruoso edificio de 138 pisos toma fuego por la mitad y el rescate de aquellos que han quedado atrapados arriba será una de las cosas más angustiantes que ha dado el género. Aquí además hay un elenco inagotable: Paul Newman, Steve McQueen y Fred Astaire, entre otros.
Titanic (1997)
Sí, es una gran historia de amor la de Jack y Rose, pero también es la mayor y mejor reconstrucción histórica de la tremenda tragedia naútica, cuando en 1912 el entonces buque más grande del mundo encontrara su destino al impactar contra un iceberg. Acá son casi dos películas en una. Por un lado, el romance en manos de Leonardo Di Caprio y Kate Winslet y, por otro, la meticulosa recreación de las últimas horas del legendario buque, con momentos inolvidables como esa banda que sigue tocando mientras el agua sube a su alrededor.
El túnel del infierno (1996)
Quince años tuvieron que pasar para sacar al
cine catástrofe de los telefilmes y las parodias. Aquí se cuenta la tragedia del túnel de Brooklyn, que luego de una explosión accidental, queda bajo agua y en avanzado proceso de derrumbe. Para sacar a quienes han quedado allí abajo (interpretados por Viggo Mortensen, Amy Brenneman, Stan Shaw) marcha el especialista en rescates, encarnado por Sylvester Stallone. Alejada del lado más inverosímil y heroico de Sly, la película funciona tensamente por espacio de la agobiante hora y media que dura.
¿Y donde está el piloto? (1980)
a responsable de que el género cayera en la parodia y que le costara más de 15 años volver a ser tomado en serio. Esta genial parodia toma como punto de partida Aeropuerto pero en verdad se mofa cruelmente de los clichés del género, volviendo muy difícil ver sus películas antecesoras sin largar la carcajada. Una burla mordaz realizada por un elenco donde todos relucen: Robert Hays, Leslie Nielsen, Robert Stack y más.
Armageddon (1998)
En este decálogo, antes que una tragedia, Armageddon es una película de acción. Se narra la detección de un asteroide que está por impactar contra la Tierra y erradicar la vida en el planeta, y la delirante misión de rescate que parte a detenerlo: perforadores de petróleo que son transformados en inverosímiles astronautas. Si uno no la toma demasiado en serio, la pasa muy bien, con momentos muy entretenidos, buenos diálogos y un convencido Bruce Willis, contra el que no puede ni el más malo de los asteroides.
La tormenta perfecta (2000)
El mar es una de las constantes en el cine catástrofe y aquí se recrean las condiciones climáticas que provocaron una de las peores tormentas sobre las costas de Nueva Inglaterra, Estados Unidos. Los desgraciados que quedan en un bote perdido en el mar (George Clooney, Mark Wahlberg, John C. Reilly) tendrán el peor punto de vista: en el medio de la tormenta. Impresionantes efectos especiales y una historia humana y sobria la destacan.
El día después de mañana (2004)
Si alguien sabe de cine catástrofe es Ronald Emmerich. Ha destruido más ciudades en la Tierra que nadie. Incluso, en 2012, eliminó el mundo todo. Pero, por lo general, sus películas son espantosas. No es este el caso, donde narra el sacudón que pega el cambio climático, lo que genera de repente una ola de frío que congela medio planeta a su paso. Dennis Quaid, Jake Gyllenhaal e Ian Holm, entre otros, serán testigos y víctimas de esta catástrofe.
Los últimos días (2013)
Para cerrar el decálogo una película diferente. El mundo se ve asolado de repente por una epidemia de agorafobia (pánico a los espacios abiertos) lo que genera un completo cambio de la sociedad, que pasa a vivir siempre bajo techo y a trasladarse en improvisados túneles. La historia cuenta el viaje por Barcelona de dos hombres, interpretados por Quim Gutiérrez y José Coronado, quienes tratan de llegar hasta sus seres queridos.