El camino que corresponde ante una ley probadamente mala, como la que legalizó la marihuana, es derogarla. Pero el presidente Tabaré Vázquez sigue limitándose a postergar su plena vigencia, aunque admitiendo al mismo tiempo que el tema aún no está definido, al revés de lo sostenido por un jerarca del área. Las dilaciones resultan en parte de los enredos y traspiés de esta norma desatinada, pergeñada por su antecesor José Mujica. Consecuente con su acendrada defensa de la salud de los uruguayos, demostrada en las restricciones al tabaco y al consumo excesivo de alcohol, Vázquez declaró en España que "no hay que consumir drogas", ya que todo estupefaciente es perjudicial, así se trate de los menos nocivos. Y afirmó que si bien "hay que cumplir la ley que hay", se hará "evaluando los resultados que vayamos obteniendo".
Definirse sobre la marihuana
El camino que corresponde ante una ley probadamente mala, como la que legalizó la marihuana, es derogarla