Desde donar sangre hasta besar un extraño: ¿Cuánto pagarías por un libro?
En el marco del Día del Libro se llevó a cabo en la Plaza Matriz la jornada "Las 1010 formas de comprar un libro, sin dinero", una iniciativa de Vaca Boutique Creativa en la que se intercambian textos de una forma muy original
Darle un beso a un extraño, bailar candombe, donar sangre, juntar gente para hacer una foto multitudinaria y reciclar fueron algunos de los precios que tuvieron que pagar quienes se llevaron libros este martes a través de la iniciativa "1010 formas de pagar un libro" que se realizó este martes en la Plaza Matriz en conmemoración del Día Mundial del Libro.
La idea parte de una agencia de publicidad de Barcelona, Carlitos y Patricia, y es la segunda vez que Vaca Boutique Creativa lo hace en Uruguay.
Consiste en donar un libro y ponerle el precio que a la persona se le ocurra. El que "compra" cumplir con lo que se pide para poder llevárselo.
"Lo que queremos mostrar es que las cosas no son gratis pero que si se pueden comprar y vender sin dinero", dijo a El Observador la vocera del proyecto, Gabriela Rosselló.
"Buscamos que sean lindas acciones, positivas, divertidas, actividades que tengan que ver con lo social", agregó.
Uno de los precios más curiosos para los organizadores fue el de una señora que quería cocinarle a una familia que enfrentaba una situación económica complicada y el precio de su libro fue conseguir los ingredientes.
Existen dos tipos de precios, por un lado las acciones que se hacen en el momento y los encargados del evento cuequean que se cumplan, por ejemplo "sacarse una foto saltando ya" o "cantar".
Por otro lado, hay otros precios como reciclar o donar sangre que no se pueden realizar en el momento pero se les pide a las personas que manden un comprobante de que realmente lo hicieron.
Cada comprador es registrado en una planilla en donde se destaca qué libro llevó, el correo electrónico y el teléfono.
"Estaba trabajando, pasé y me acerqué. Me parece divertida está iniciativa, sirve y me llevo un libro para la carrera que estoy estudiando. El precio que tengo que pagar es darle una brazo a un amigo", comentó Elizabeth, una joven compradora.
"Dejé dos libros, a uno le puse el pecio de leer un párrafo en voz alta para llevárselo y el otro tener un buzo violeta y un pañuelo rojo. Yo creo que el intercambio de libros de esta manera está de más porque es como la circulación de la cultura", expresó una mujer que se había enterado de el evento por Facebook.
"Unir a las personas, que la gente se anime más a leer y que haga cosas que nunca hace me parece bárbaro. Yo me elegí “Medio mundo, conventillo y demás” y el preció fue hacer un pasito de Candombe y de Cha-cha-cha", dijo otra de las que por allí pasaba.
Otros de los precios asignados que se destacaron fueron, "llevar a tu padre o a un amigo al estadio a ver a Uruguay", "lavarse los dientes después de comer golosinas", "llevar ropa al Pereira Roussell para un recién nacido", y "gritar en las cuatro esquinas de la plaza 'la vida es bella'".
La jornada duró seis horas y tuvo una convocatoria exitosa. Según informó Roselló se comenzó con un número cercano a los 500 libros. . "Es impresionante como la gente se suma y se compromete a "pagar", apuntó.