El desempleo en Brasil cayó en julio por primera vez este año, pero una caída de los salarios reales y una fuerte baja en la creación de puestos de trabajo pueden ayudar a mantener la inflación bajo control.
El desempleo en Brasil cayó en julio por primera vez este año, pero una caída de los salarios reales y una fuerte baja en la creación de puestos de trabajo pueden ayudar a mantener la inflación bajo control.
El desempleo en Brasil cayó a un 5,6% en julio desde el 6% de junio, según un reporte de este jueves del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El resultado fue inferior al 5,8% de la mediana de las previsiones de un sondeo de Reuters a 21 economistas, cuyas previsiones oscilaron entre un 5,6% y un 6,5%.
El desempleo está en mínimos históricos y el mercado laboral está muy ajustado en algunos sectores, lo que eleva las presiones inflacionarias.
El persistente crecimiento de los precios, que ha sido uno de los problemas a los que se ha enfrentado recientemente la presidenta brasileña Dilma Rousseff, ha deteriorado la confianza de los consumidores y complicado sus esfuerzos para apoyar a una economía débil.
Los salarios reales, o los sueldos menos la inflación, cayeron un 0,9% en junio a un promedio de 1.848,40 reales mensuales (US$760,66), dijo el IBGE, lo que puede ayudar a compensar el impacto en los precios de una baja del desempleo.
En la comparación con el año anterior, los salarios reales crecieron un 1,5%.
El miércoles, el Ministerio de Trabajo publicó datos que mostraron que Brasil creó en julio menos de la mitad de los empleos que calculaban los analistas, lo que sugiere que la presión en el mercado laboral podría ceder en los próximos meses. Fue el ritmo más lento de creación de trabajos para el mes desde 2003.
El reporte de la agencia de estadísticas gubernamental reveló que el número de brasileños con empleo en las seis principales áreas metropolitanas de Brasil se mantuvo estable en julio desde junio a 23,1 millones de personas, un incremento de un 1,5% desde el mismo período del año previo.
La cantidad de personas que buscó ocupación infructuosamente fue de 1,4 millones, con pocas variaciones desde junio y desde el mismo mes de 2012.
La tasa de desempleo, según es calculada por el IBGE, contabiliza los trabajos en el sector formal (donde los empleadores están registrados legalmente), y también los empleos no registrados del sector informal.