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El ministro británico del Interior, John Reid, ha explicado ante el Parlamento británico que se han encontrado rastros de polonio 210 en otros dos inmuebles de Londres durante las investigaciones por la muerte del ex espía ruso envenenado Alexander Litvinenko.

Los nuevos rastros han sido encontrados en dos edificios de oficinas situados en el céntrico y lujoso barrio londinense de Mayfair, donde se encuentra el hotel Millenium, en el que Litvinenko se entrevistó el día 1 de noviembre con dos compatriotas, uno de ellos un ex miembro del KGB.

El otro inmueble donde se han hallado rastros de polonio 210 es un edificio moderno de oficinas de cuatro pisos conocido como Interpark House. Ante la preocupación generada en la sociedad británica, el Gobierno de Londres hizo un llamamiento a la calma a los ciudadanos. En una intervención parlamentaria, el ministro del Interior aseguró que, dado su carácter, el efecto de esa radiación "no se expande a través de largas distancias", sino sólo "a través unos pocos centímetros como mucho", por lo que no se creía que pudiera contaminar un área de gran tamaño.

El ministro del Interior explicó que un área de la unidad de cuidados intensivos del hospital de Londres donde falleció el ex espía el pasado jueves permanece cerrada, mientras que el resto de los departamentos donde fue tratado funcionan con normalidad.

El ministro del interior advirtió contra las conjeturas sobre las causas de la muerte del ex espía, al subrayar que la policía no estaba diciendo "todavía" que Litvinenko hubiera sido asesinado, y confirmó que el Gobierno de Londres ha pedido a las autoridades rusas "toda la cooperación necesaria" en la investigación.

Por otro lado, tres de las personas que entraron en contacto con escenarios en los que se movió el ex espía han sido trasladadas a una clínica especial para someterlas a análisis radiológicos, según ha informado la Agencia de Protección de la Salud (HPA) británica.

Ese mismo día, el ex espía se entrevistó con el profesor italiano Mario Scaramella, quien tiene buenos contactos en el mundo del espionaje, en un restaurante japonés en el centro de la capital británica.

Litvinenko, de 44 años, fue coronel del Servicio Federal de Seguridad (antiguo KGB, al que también perteneció Putin) y residía desde el 2001 como refugiado en el Reino Unido, donde el Gobierno le había concedido la nacionalidad británica.

(Agencias)

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