En un operativo que pretende ser la base para futuras acciones, la Dirección General Impositiva (DGI) inició la fiscalización de información que surge en tiempo real de la factura electrónica de prestadores de servicios profesionales independientes y que proviene de las compras en las cadenas de supermercados durante 2013, comentó a El Observador el director de la DGI, Pablo Ferreri. El objetivo es contrastar que esas adquisiciones por parte de estos contribuyentes, en las que descuentan el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF), estén en consonancia con su actividad profesional.
DGI fiscaliza a profesionales por gastos de súper
La dirección de rentas fiscalizará esas adquisiciones a través de la factura electrónica