La Dirección General Impositiva (DGI) lanzó un operativo para monitorear el comportamiento tributario de 3.000 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de todo el país que presentan “riesgos fiscales más elevados”, es decir, cuyos aportes impositivos no estarían dentro de los “parámetros normales”, explicó a El Observador el director de la DGI, Pablo Ferreri. El organismo impositivo les está enviando una misiva a las empresas que fueron escogidas para alertarles que serán objetivo de un monitoreo. Les dará plazo hasta fin de año para evaluar su comportamiento fiscal. Si no se aprecia un cambio en su conducta, se ordenará una inspección que puede determinar el pago de reliquidaciones y multas que –en promedio– pueden rondar el 33% del monto evadido.
DGI fiscalizará a 3.000 pequeñas empresas
Es el primer gran operativo del organismo para controlar el pago de obligaciones de mipymes en todo el país