Diez años sin Joe Strummer, una decisiva presencia punk
El líder de The Clash marcó a fuego a la juventud londinense que ponía distancia del idealismo del movimiento hippie
Joe Strummer falleció sorpresivamente el 22 de diciembre de 2002 por una falla cardíaca congénita, y su muerte significó la extinción definitiva de una de las bandas de punk más importantes de la historia: The Clash. Si bien el grupo estaba separado desde 1986, la muerte de Strummer, el líder y cantante de Clash, significó la eliminación total de la chance de reunión.
A diez años de su muerte, la importancia de Strummer sigue vigente.
Nacido con el nombre John Graham Mellor, Strummer se dedicó a la música por casualidad. Como explicó en una de sus primeras entrevistas a la revista Melody Maker, Joe intercambió una cámara de video por una batería, y cuando encontró una banda con baterista, pero sin batería, les hizo una oferta que no podían rechazar. “‘Si usan mi batería me van a tener a mí como cantante’. Y no tuvieron otra opción que aceptar”, contó a la revista.
Poco después, Strummer desarmó la banda, fue a Londres y formó una nueva, los 101ers. Un buen día, el guitarrista Mick Jones y el bajista Paul Simonon lo fueron a ver y le dijeron que no les gustaba su grupo, pero que les encantaba su onda. Cuando le pidieron que se les uniera, Strummer no lo dudó.
El éxito
A Simonon, Jones y Strummer se sumó el baterista Terry Chimes, luego suplantado por Topper Headon. Así surgió The Clash, que publicó su primer disco en 1976 y se encontró con el éxito bastante rápidamente, sobre todo entre los jóvenes blancos. Producto de un hogar problemático, las letras de Strummer le llegaban directamente a la juventud inglesa post movimiento hippie, que ahora se enfrentaba a la dura realidad de la época.
La angustia acumulada de Strummer lo convirtió a toda velocidad en una de las voces de la generación. A diferencia de los Sex Pistols, que solo editaron un álbum. The Clash siguió adelante, y se transformó en probablemente la banda punk más versátil y la más desarrollada en sentido musical. Por ejemplo, London Calling, de 1980, una de sus canciones más emblemáticas, fue uno de los temas de los Juegos Olímpicos 2012.
Legado punk
The Clash se separó en 1986 luego de años de tensiones y de un bajón de calidad en su último disco. Strummer se dedicó a componer bandas sonoras, e incluso incursionó en la actuación. También formó una nueva banda en sus últimos años, The Mescaleros, con la que editó tres álbumes. El último, póstumo, resultó ser el mejor recibido.
Sin algunos de los grupos más importantes del presente como Green Day, Rage Against, The Machine y cualquier banda de rock que incursione en el reaggae (algo en lo que The Clash fueron pioneros) no existirían. Cuando murió, hace diez años, el rock perdió a una de sus leyendas clave.