La etiqueta con el precio del producto en la góndola también se digitaliza. La firma uruguaya de software Todo Soft busca imponer las etiquetas electrónicas para centralizar el cambio de precios y modernizar a las tiendas y supermercados uruguayos.
La etiqueta con el precio del producto en la góndola también se digitaliza. La firma uruguaya de software Todo Soft busca imponer las etiquetas electrónicas para centralizar el cambio de precios y modernizar a las tiendas y supermercados uruguayos.
Para el funcionamiento de las etiquetas electrónicas se necesita de un sistema que incluye un software, las etiquetas y una estación que conecta a la central que las comunica de forma inalámbrica. Tanto el hardware como el software son suministrados por la empresa Pricer, que Todo Soft representa en Uruguay.
Las colocación de etiquetas electrónicas en el supermercado ahorraría el tiempo que el personal utiliza para cambiar las etiquetas actuales cada vez que hay un cambio de precio o cuando se presenta una promoción, explicó el director de Todo Soft, Alejandro Martínez. El sistema permite hacer modificaciones a todos los precios del local desde un único punto, utilizando un software y una serie de antenas que distribuyen la información.
Según Martinez, una de las ventajas del producto es que, una vez en las góndolas, las etiquetas dan una imagen “más moderna” de la tienda, lo que “capta al cliente”.
Otra de las opciones que permiten las etiquetas electrónicas es la de activar promociones puntuales, es decir descuentos que funcionen en determinados días u horarios. Esto puede hacerse gracias a que el sistema permite programar el cambio de precios en un momento dado, lo que sería inviable, del punto de vista logístico, con las etiquetas tradicionales
El producto
Hay dos tipos básicos de etiquetas: por un lado las de linea continua y por otro las gráficas. Las etiquetas electrónicas gráficas simulan el papel y tienen mayor detalle que las de linea continua, más parecidas a los números de una calculadora.
Las gráficas, además de tener un tono más contrastado, lo que mejora su visibilidad, permiten elegir dónde ubicar el precio y el nombre del producto, o colocar códigos QR.
Otra de las ventajas del producto, según Martínez, es que las etiquetas tienen 14 páginas con información, que los empleados de la tienda pueden ver gracias a un control remoto, en el que pueden colocarse datos como la cantidad de producto en stock y la próxima fecha de reposición. Martínez explicó que esta tecnología permitiría llevar un control de la cantidad de producto en la góndola y, de ser necesario, pedir otra entrega al proveedor.
¿Cómo funciona?
Cada etiqueta debe identificarse con un producto y un lugar en la góndola. A su vez, los supermercados, tienen un software propio con una base de datos de precios de los productos. Para que el cambio de un precio aparezca en las etiquetas electrónicas se debe cargar esa información en el software de Pricer, quien hace el cambio automáticamente en el precio de las etiquetas.
Cada vez que el supermercado o tienda agregue información a su base de datos, también debe actualizar el precio de la base de datos de Pricer, para que este a su vez actualice el valor en las etiquetas