Dirigir el mejor
Tras pasar por varios sectores de la empresa, hace cinco años que ocupa la dirección general. Cree que es un buen momento para captar más consumidores y conquistar nichos donde Coca-Cola no está
La Coca-Cola light no puede faltar jamás en el escritorio de la directora general de Montevideo Refrescos, Andrewina Mc Cubbin, quien también colecciona múltiples souvenirs, botellas y objetos alusivos a la marca de refrescos y adorna su oficina con cuadros y recuerdos de viajes y experiencias en el exterior.
Como no podía ser de otra manera, McCubbin esperó a Café & Negocios con una Coca-Cola bien fría para comenzar una visita a la planta de la compañía en camino Carrasco.
Con total naturalidad, la ejecutiva se sacó los tacos, se puso ropa cómoda (championes incluidos), lentes protectores y acompañó a C&N a recorrer la planta de embotellado de la firma. Allí se realiza el proceso de lavado, secado, llenado y selección de cada botella, tanto de vidrio como de plástico, y es el punto de distribución de todos los refrescos. Para el caso del vidrio, la planta cuenta con una máquina especial que detecta en el inicio del proceso cualquier falla de la botella y logra separarla sin interferir con el resto de las etapas de producción.
En los próximos meses, la compañía ampliará el depósito, con diseño moderno y acorde al funcionamiento de la planta, en el que invirtió US$ 1, 5 millones.
Para McCubbin, dirigir la marca líder de refrescos en Uruguay es un orgullo pero también implica una gran responsabilidad. Hoy apuesta a seguir captando nichos de mercado, pues entiende que varias categorías de consumo están creciendo.
¿Qué balance hace de sus 20 años en Coca-Cola?
Desde que ingresé a la compañía he pasado por distintas áreas. Primero estuve como encargada del área financiera, después pasé a la parte de auditoría, luego de planeamiento y distribución. Más tarde, en el área comercial –marketing y ventas– y por último llegué a la gerencia general. Esto me permitió conocer en profundidad la empresa, aprendí y me di muchos golpes. El estrés fue muy alto en varias circunstancias porque ese era el mundo real, el día a día en la batalla. Es una experiencia genial que no tiene precio. Yo le digo a las mujeres que se animen a desafiarse a sí mismas y a salir de las zonas de confort que dominan.
El mercado de las gaseosas tiene cada vez más competidores. ¿Cómo hace Coca-Cola para mantener su liderazgo?
Ser una empresa líder es un orgullo pero también es una gran responsabilidad. Antes, las bebidas eran los refrescos y el agua, y dentro de los refrescos existían solamente dos compañías. Sin embargo, hoy hay varios jugadores en la cancha, lo que nos obliga a tratar de entender qué es lo que realmente quieren los consumidores en cuanto a empaques, sabores, nivel de azúcar, entre otros aspectos.
En los últimos cuatro años, los consumidores han empezado a buscar otras alternativas de bebidas y queremos estar presentes en todas sus ocasiones de consumo. Hace unos años lanzamos un energizante, una yerba mate y el agua saborizada Aquiarus (que no producimos nosotros sino que la importamos). Siempre estamos mirando el mercado y qué consumen los uruguayos.
¿Cuánto produce la empresa por año?
Producimos 250 millones de litros. En cuanto a ventas, el 65% corresponde a Coca-Cola en sus tres versiones ( común, light y zero). El otro 35% se lo lleva el resto de los sabores que comercializa Montevideo Refrescos (Fanta, Sprite, Schweppes, Aquarius, entre otros). Manejamos un total de 75 combinaciones de marcas y empaques.
La relevancia que tienen las tres versiones de Coca-Cola (común, ligth y zero) en nuestro portfolio es muy importante y no ha caído. En los últimos años viene creciendo al mismo ritmo o superior que el resto de las bebidas que pertenecen a la línea Coca-Cola.
¿Cómo les ha ido en la categoría agua saborizada?
El tema del agua Aquarius lo denominamos un “happy problem”, porque si bien superó nuestras expectativas, se consumió tan rápido que no llegamos a cubrir todos los canales de distribución, y nunca pudimos hacer el lanzamiento en los medios de comunicación. Tuvimos que restringir la venta para que el producto no desapareciera del mercado. Hoy solamente se puede encontrar en Montevideo, Canelones y Maldonado. Estamos trabajando fuerte para solucionar el problema y evaluando las inversiones que tendríamos que hacer en Uruguay para empezar a producirlo nosotros. Por suerte sigue teniendo mucho éxito.
¿Qué proyectos tiene la compañía para este año?
Queremos lanzar un nuevo producto en julio y vamos a incursionar en alguna categoría en la que actualmente no estamos. Queremos crecer en aguas saborizadas e incorporar nuevos gustos. En cuanto a empaques, en 2011 lanzamos la botella de Coca-Cola “pet” de 250 ml, que llega solo al interior del país y queremos cubrir todo el Uruguay. También estamos trabajando para incorporar heladeras con modelos diferentes y ampliar la categoría de frío. Mejorar en tecnología y agrandar el depósito de la planta.
Vamos a trabajar mucho con el envase retornable, presentando alguna innovación en tamaños personales. En ese sentido –consumo personal– hay oportunidades para Coca-Cola para seguir creciendo.