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With opening of embassies Obama is rewarding the #Castro regime, which 3 years ago this week murdered @oswaldopaya #Cuba @rosamariapaya

Desde el "no vamos a notar nada" de las Damas de Blanco hasta las denuncias de irresponsabilidad de los legisladores republicanos, varias son las voces en Cuba y EEUU que por estas fechas se levantan en contra de la reapertura de embajadas que se concretó el lunes. Muchos no logran ver algo positivo en el histórico paso que se da esta semana.

Cuando anteayer de mañana se izó la bandera de tres colores en el edificio que vuelve a ser embajada de La Habana en Washington, una selecta multitud acompañó con miradas de emoción los movimientos. Celebraban que, después de 54 años de diálogo cortado, ahora comienza a haber una relación más madura entre dos países del continente. En Miami, sin embargo, un grupo de cubanos exiliados se quejaba en el café Versalles.

Algunos eran de la organización Vigilia Mambisa, otros de Movimiento Democrático. Todos se declararon en contra del cambio histórico y alegaron que habría cambios en las leyes migratorias que perjudicarán a los cubanos. Temen por el endurecimiento de las políticas de acogida y las deportaciones de caribeños que cometan crímenes en EEUU. Y alegan que cada vez atenderán menos sus reclamos porque "desgraciadamente el cubano no está siendo escuchado en sus necesidades y no se tiene en cuenta su voz", según el presidente de Movimiento Democrático, Ramón Saúl Sánchez.

Sánchez consideró que en esta nueva etapa ha habido "un efecto más mediático que sustantivo", por lo que observa con escepticismo la significación del hecho "para el cubano de a pie".

Otros disidentes, como Marc Masferrer, presentaron datos para reafirmar su opinión de que la situación no mejorará para los cubanos. Según el recuento de su grupo, Sentido No común, entre enero y el 30 de junio de 2015 el régimen de Raúl Castro realizó al menos 2.822 arrestos por motivaciones políticas. "La mayoría de estos casos fueron detenciones de breves períodos, pero el mensaje del dictador Castro es claro: 'Las relaciones con EEUU no flexibilizarán mi dominio del poder o mi tolerancia hacia los disidentes'".

Otro dato aportado por el activista radicado en Miami es el de los presos políticos liberados: en torno al 17 de diciembre el gobierno indultó a unos 50. Pero la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, organización no gubernamental, afirma que quedan 71 personas privadas de libertad por motivos políticos.

Recompensa al régimen


Por otra parte, la organización internacional "Solidaridad Cristiana Global", con sedes en EEUU y Bélgica, denunció recientemente que en la primera mitad de 2015 "la cantidad de violaciones a la libertad de religión o credos se mantuvo estable, mientras que las violaciones en sí crecieron en severidad". El grupo indicó que por primera vez desde que tiene noticia un pastor fue apresado.

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"Con la apertura de embajadas Obama da una recompensa al régimen de Castro, que hace ahora tres años mató a Oswaldo Payá", acusó Masferrer. Payá era un disidente que murió en un accidente vehicular que nunca fue aclarado. El que conducía el coche fue apresado por "homicidio imprudente".

También expresó su malestar el grupo Damas de Blanco, conformado por las esposas de los 75 disidentes que fueron apresados mientras se manifestaban pacíficamente en 2003. "¿Señor presidente Obama, cómo puede hacer relaciones con Cuba, cuando cada domingo arrastran y golpean a las Damas de Blanco y activistas de derechos humanos?", cuestionaron en twitter. Las mujeres marchan todos los domingos y no es infrecuente que las arresten durante unas horas.

Este domingo ocurrió lo mismo, por 14º semana consecutiva. Detuvieron a 48 señoras que caminaban hacia un parque para encontrarse con otros 33 activistas.

Berta Soler, líder del movimiento, fue una de las arrestadas. En el programa radial Es la Tarde de Dieter explicó la desazón que siente su colectivo. "Aquí no va a cambiar nada. Aquí tiene que cambiar la libertad para los presos políticos y los derechos humanos". Su bloque esgrime que EEUU no recibió nada a cambio de restablecer las relaciones con Cuba y, en definitiva, "ha dejado solo en la lucha de casi 60 años" a los activistas, que seguirán movilizándose para denunciar al "régimen de oprobios y vejaciones", según publicaciones de su cuenta de twitter.

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Yoani Sánchez, otra activista y bloguera cubana reconocida internacionalmente, casi no se manifestó sobre el histórico momento. Se limitó a divulgar tres fotos alusivas por Twitter, pero no hizo mayores comentarios, ni en esa red social ni en el portal informativo que dirge, 14ymedio.

Política irresponsable

En EEUU y desde el ámbito político no faltaron los republicanos que se oponen a unas medidas que consideran innecesariamente benévolas con el régimen caribeño. "De ahora en adelante los espías cubanos tienen una base en los Estados Unidos, que es la nueva embajada cubana", denunció por ejemplo Carlos Curbelo en una conferencia de prensa que brindó junto con otros correligionarios. A su juicio, la presente es "una de las políticas exteriores más irresponsables que se ha tomado en décadas".

"Obama insiste en abrazar un gobierno enemigo de los Estados Unidos, un gobierno que continúa apoyando el terrorismo", agregó el legislador, uno de los tantos representantes de una corriente conservadora de la política de su país hacia Cuba.

Una fiesta cerrada

Las Damas de Blanco, un grupo de disidentes cubanas, comparó la situación de reapertura de embajadas con una fiesta. "Una extraña fiesta a la que no están invitados los dueños de la casa: los cubanos de la calle y los bateyes (la gente sencilla)".

"Los grandes sectores marginados de la sociedad la observan desde el patio, ven pasar los manjares y escuchan la música", prosigue la alegoría. "Unos tienen la esperanza de que les llegue algo del banquete oficial. Otros, los más jóvenes, reconocen que se trata de un nuevo jolgorio ajeno y tratan de irse del país. Y no hay nadie que no sepa que el régimen celebra la alternativa de un nuevo tramo de eternidad con el aire que le llega del norte y su capitalismo que administrará el castrismo".

En una editorial en su sitio web, las activistas identificaron a un grupo como el de "los más optimistas sin invitación", entre los que hay un regocijo confuso porque ya no serán bombardeados con metralla y que sueñan con bombardeos de turistas con pantalones de vaqueros y hamburguesas.

Las opositoras acaban diciendo que, en vistas de las 9.000 detenciones arbitrarias que hubo desde julio de 2014, tienen derecho "por lo menos, a ser portavoces de la desilusión".
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