El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) emitirá en los próximos días una resolución para hacer “más exigente” la normativa que rige los vertidos industriales en la cuenca del río Santa Lucía.
El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) emitirá en los próximos días una resolución para hacer “más exigente” la normativa que rige los vertidos industriales en la cuenca del río Santa Lucía.
La modificación corresponde a los niveles permitidos de fósforo, nitrógeno y demanda bioquímica de oxígeno (DBO), entre otros. El indicador para el fósforo total pasará de 25 microgramos por litro a 30 microgramos para lagos, lagunas y embalses, pero se incluye un valor nuevo: 100 microgramos para ríos y arroyos.
En el caso de los ríos, la medida permitida de fósforo total pasa de 25 microgramos por litro a 100 microgramos. porque se considera que es un parámetro exigente y a la vez “realista”, explicó el biólogo Luis Aubriot. Se mantiene en 30 para fuentes en las que el agua tiene mayor tiempo de residencia (lagos y embalses).
Mientras que el nitrógeno total, cuyo máximo permitido en vertidos es hoy de 10 microgramos por litro, será de 5 miligramos en el ambiente. Otro descenso drástico será para la DBO: de 60 miligramos por litro a 10, lo que bajará la contaminación orgánica en el agua.
“La exigencia va a ser mayor en la medida que se conoce la situación preocupante por el nivel de nutrientes que llegan a los cursos de agua”, dijo a El Observador Jorge Rucks, director nacional de Medio Ambiente. Por su parte, Aubriot consideró que “sería ideal llegar a esos niveles en el Santa Lucía”.
El fósforo y el nitrógeno son los principales nutrientes que contribuyen a la contaminación del agua por algas o cianobacterias. Son aportados por los fertilizantes aplicados al suelo, o por la degradación de las excretas del ganado y de las aguas domésticas sin tratar. La DBO es la medida del oxígeno consumido por los microorganismos para descomponer la materia orgánica biodegradable existente en el agua. En presencia de alta concentración de materia orgánica, la DBO será alta, lo que favorece el aumento del número de bacterias.
Los nuevos valores propuestos por la Dinama ya fueron aprobados por la Comisión Técnica Asesora para la Protección del Medio Ambiente (Cotama) y regirán, inicialmente, solo para la cuenca del Santa Lucía, fuente de agua potable para 1,6 millones de personas. Rucks indicó que luego la disposición será obligatoria para todo el territorio nacional.
Aplicable en enero de 2015
La reducción del estándar dispuesto por el decreto 253/79 (actualmente en vigencia) apunta a al conseguir que el 10% de los vertidos industriales que hoy están por fuera de la norma cumplan los límites máximos permitidos.
“En los últimos 10 años de aplicación de todas las medidas de control sobre industrias se ha logrado una reducción del 90% de las emisiones al agua de acuerdo al estándar definido por el decreto 253. Es un dato positivo”, explicó Rucks. No obstante, el técnico reconoció que se necesitan valores más rigurosos para que “no haya mayores” vertidos de fósforo y de nitrato. “Ésa es la principal preocupación”, afirmó.
Esa décima parte del parque industrial instalado a la vera del río Santa Lucía y sus afluentes requiere de inversiones importantes para tratar de una forma adecuada sus residuos.
Rucks recordó que los nuevos valores serán obligatorios para todas las industrias instaladas en la cuenca independientemente del cumplimiento, o del avance que hayan tenido en esta materia, según los parámetros del decreto vigente.
El plazo máximo para la adaptación de los vertidos de las industrias consideradas por el gobierno como “prioridad 1” es enero de 2015; mientras que las industrias “prioridad 2” tienen tiempo hasta diciembre de 2015. Sin embargo, tienen hasta fin de este año para presentar un plan de gestión sobre esa basura.
Un estudio de la Dinama de 2011 indicó que el 100% de los emprendimientos frigoríficos, de alimentos y bebidas, y el 70% de lácteos, ubicados en la cuenca del río Santa Lucía, incumplen la normativa vigente para indicadores de contaminación.
En la llamada Zona A, que comprende la cuenca hidrográfica del Santa Lucía aguas arriba de la confluencia con el río San José (incluye Santa Lucía Chico, arroyo de La Virgen, arroyo Canelón Grande y arroyo Canelón Chico), y de características naturales más sensibles, el Mvotma ha señalado 11 industrias de “prioridad 1”: cuatro del rubro textil, tres cárnicas, tres lácteas y una curtiembre. Juntas vierten una carga de 127 kilos de fósforo y 768 kilos de nitrógeno por día. En la zona también se encuentran 11 industrias de “prioridad 2”.
En la Zona B (arroyo de Las Piedras, arroyo Colorado y arroyo Tropa Vieja) el parque industrial se completa con 11 emprendimientos de prioridad 1 y seis de prioridad 2 que derraman 93 kilos de fósforo y 545 kilos de nitrógeno por día.