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La Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) adoptó ayer domingo una medida inédita en sus 49 años de historia: seis integrantes del Ejecutivo del sindicato iniciarán una huelga de hambre el jueves 21. Exigen más presupuesto para mejora salarial y edilicia. A su vez, los docentes realizarán un paro nacional de 24 horas el 27 de junio y paros zonales entre el 21 y el 26 de junio.

Las medidas adoptadas ayer en la asamblea general de delegados de Fenapes responden al desplante que el presidente de la República, José Mujica, hizo al sindicato. “Miren muchachos, si acá hay más plata para una cosa es para la educación”, dijo el mandatario a representantes de los gremios docentes en mayo, según fuentes que participaron de la reunión consultadas por El Observador.

Según los sindicalistas, la negociación con Mujica estaba encaminada, pero el presidente comunicó este mes al gremio docente que no lo recibirá. “No ha
cumplido con el compromiso que asumió”, dijo Manuel Oroño, secretario general de Fenapes a El Observador. “De golpe y porrazo nos está diciendo ‘arreglate con el Ministerio de Economía y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto”, señaló Oroño, quien agregó que con estas medidas esperan “sensibilizar” al mandatario, quien cometió un error “grave”.

El Poder Ejecutivo deberá enviar el 30 de junio al Parlamento la Rendición de Cuentas. Los aumentos que el gobierno prevé para los docentes no satisfacen las exigencias del gremio. Según Oroño, el Ejecutivo ofreció 2% de aumento salarial para los profesores titulados. Representantes sindicales dijeron a El Observador que esta propuesta es “una propina”. Fenapes aspira a que el aumento sea mayor y también beneficie a los docentes no titulados.

Un profesor grado 1 cobra $ 12.800 por unidad docente (20 horas de clase). “Exigimos media canasta familiar”, es decir $ 20.000, dijo Oroño. Además del aumento presupuestal, los docentes protestan contra el plan Promejora impulsado por el Codicen.

El sindicato de profesores de Montevideo resolvió el viernes instalar una carpa frente al Parlamento y ocupar algunos liceos, aunque aún no definió cuáles, cuándo ni por cuánto tiempo.
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