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El peso uruguayo acompañó en los últimos meses las idas y vueltas del real de Brasil frente al dólar. Ese vaivén cobró un ritmo acelerado en la última semana y del mismo modo que el real alcanzó máximos en más de cuatro años frente al dólar, para después caer con la misma velocidad, el billete verde también sacudió con fuerza su cotización en las pizarras locales.

Pero aunque el peso uruguayo acompaña al real, lo hace a paso más lento, con rezago. A pesar de la reciente disparada del dólar en la plaza local, la fuerte depreciación de la moneda brasileña llevó a que la competitividad en precios de Uruguay respecto a su principal socio comercial alcanzara un nuevo mínimo desde 2002. Sin embargo, los productos uruguayos sí lograron abaratarse frente a los mercados relevantes de fuera de la región.

En la última semana, el dólar se vio sometido a una enorme volatilidad. Arrancó el lunes con un mínimo de $ 21,46, llegó a transarse el jueves a $ 22,65 –niveles máximos desde agosto de 2009– y cerró ayer a $ 21,96 en la última operación mayorista. A pesar de que el mercado local y su falta de liquidez en moneda local le ponen un freno a la suba del tipo de cambio, Brasil es la referencia ineludible para los operadores locales.

El miércoles, a una suba del dólar de 2,4% en Brasil, el mercado local respondió con un aumento de 2%. Ayer, ante una caída de 3,3% en la plaza del vecino país, la divisa estadounidense registró en Uruguay un retroceso de 1,8% o $ 0,41 en el promedio de las operaciones –a $ 22,026–.

Sin embargo, el ritmo de aumento del dólar en la plaza local no alcanza al visto en el vecino país, donde las autoridades buscan por todos los medios moderar el alza del tipo de cambio por miedo a que afecte los registros de inflación, ya de por sí comprometidos (ver nota aparte).

Si el real se deprecia más rápido que el peso, eso encarece los productos y servicios uruguayos frente a los del país norteño. Eso lleva a que, a pesar de la fuerte suba del dólar en la plaza local, la competitividad en precios con el vecino país siga en caída.

Según los expertos consultados por El Observador, la volatilidad en el timpo de cambio será una constante en el futuro cercano. Incluso, el vicepresidente Danilo Astori dijo el jueves que “no hay que esperar” que el dólar ceda terreno en lo que resta del año.

Competitividad

El Índice de Tipo de Cambio Real de El Observador (ITCR-EO) muestra una continua mejora desde el mes de mayo. Sin embargo, los datos preliminares del índice de agosto muestran que la competitividad en precios con Brasil se ubica en su peor nivel de los últimos 11 años.

El tipo de cambio real mide la evolución de los precios relativos entre Uruguay y los países comercialmente relevantes. Un aumento del indicador implica que el país se abarata respecto a sus competidores y eso aumenta la rentabilidad del sector exportador y las capacidades, tanto para colocar bienes y servicios en el exterior como para competir en mejor posición frente a los productos importados.

El tipo de cambio real de Uruguay respecto al conjunto de sus principales socios comerciales registró una mejora de 0,52% en julio y el indicador preliminar de agosto de la Unidad de Análisis Económico de El Observador muestra una mejora de 0,94% en lo que va de agosto.

El indicador preliminar se construye con el promedio de cotizaciones del mes hasta el momento y se asume constante el ritmo de aumento interanual de los precios al consumo respecto al mes pasado en cada uno de los países relevados.

El índice muestra una caída de 2,34% en la competitividad con Brasil en julio y un deterioro adicional en lo que va de agosto de 1,29%. Eso se debió a dos factores. En primer lugar, los precios al consumo suben más rápido en Uruguay que en el vecino país. Pero además, su moneda se depreció más que el peso uruguayo. Mientras que el dólar subió 18,5% desde fines de enero en el vecino país, en Uruguay el aumento fue de 14,9%.

La ganancia de competitividad de Uruguay durante los últimos meses se concentró en los países de fuera de la región que comercian con el mercado local. Al tiempo que el país perdía posiciones frente a sus vecinos, el indicador de tipo de cambio real bilateral mejoró 13% respecto a China en los últimos tres meses, 12,7% respecto a Estados Unidos y 15,7% en comparación con Alemania.
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