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El dólar interbancario continuó con su tendencia al alza y ayer subió 0,32% para quedar a $ 24,482 en el promedio de las operaciones mayoristas, el valor más alto desde el 5 de diciembre de 2008, cuando cotizó a $ 24,52. La evolución en el mercado local está en línea con lo que ocurre en la mayoría de las economías emergentes.

En Uruguay, el tipo de cambio aumentó casi 30% en los últimos 16 meses y 3,22% en lo que va del mes. Seis economistas y agentes de cambio consultados por El Observador discreparon sobre el impacto que tendrá en la inflación el sostenido aumento de la moneda estadounidense.

De hecho, el ministro de Economía y Finanzas, Mario Bergara, presentó ayer ante la prensa el dilema del tipo de cambio y la suba de los precios internos. Dijo que la suba del dólar hay que “calibrarla” entre el impacto positivo que tiene para las exportaciones y el reto que supone para el control de la inflación, que se ubica en 8,75% en el interanual a agosto.
Un tipo de cambio más alto puede traducirse en una inflación mayor porque se traslada a los precios al consumidor de los bienes importados, que se compran en dólares. Eso posteriormente suele reflejarse en la medición mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Precisamente, para el economista Aldo Lema, de Vixion Consultores, Uruguay enfrenta un contexto en el que “todavía hay muchas presiones inflacionarias” y la expectativa es que estas se “recrudezcan” ante la tendencia al alza del dólar. Recordó que la inflación subyacente –que refleja la tendencia al excluir a los precios más volátiles y los administrados– se encuentra en torno a 10% y es “improbable” que se modere. De hecho, seguramente tendrá una aceleración adicional.

“Mirado en perspectivas de un año de plazo, la visión es que evidentemente por factores externos e internos el dólar va a mantener su presión alcista y probablemente la válvula de escape sea una mayor inflación”, concluyó Lema.

Justamente, la inflación subyacente ya pasó el 10% para Ignacio Munyo, director del Centro de Economía, Sociedad y Empresa del IEEM. El experto indicó que un estudio que desarrolló su equipo de trabajo indica que para que el IPC no supere esa barrera (10%) con el nivel actual de tarifas públicas, el dólar no debe pasar los $ 25. “Si corta $ 25 será muy difícil llegar a fin de año con una inflación por debajo de 10%”, alertó Munyo.

En la misma línea, un operador de mesa de cambio de un banco de plaza alertó sobre el tema: “Ya nos deberíamos estar preocupando (por el precio del dólar). El dato (de inflación) de setiembre me parece que debería ser bastante más alto. De ver la inflación en caída, me parece que con estos números (del tipo de cambio) se va a revertir la situación”, advirtió.
Por su parte, en la otra vereda y quitando alarmismo a la posibilidad de que la inflación llegue a los dos dígitos, el economista Javier de Haedo sostuvo que el dólar admite una suba interna sin que la inflación sea más alta.

“Uruguay está importando deflación en dólares, enfrentando un mundo en el que empieza a subir el dólar en todos lados”, señaló el analista privado y exsubsecretario de Economía.
De Haedo explicó que en la medida en que se dé un proceso gradual, sin saltos bruscos, “puede perfectamente” mantenerse una inflación por debajo del 10%. Además, recordó que la opinión de los economistas consultados por el Banco Central va de la mano con su postura, ya que ellos aumentaron las expectativas de tipo de cambio pero no las de inflación.

Marcelo Sibille de KPMG se expresó en el mismo sentido. “El vínculo no es tan estrecho como a priori podría pensarse. Buena parte de los componentes del Índice de Precios del Consumo (IPC) son productos no transables (bienes y servicios que dependen de la demanda interna). En ese sentido si bien el vínculo existe, no veo que sea tan estrecho como para que un aumento del tipo de cambio como el que hemos visto sea lo que haga peligrar que se alcance una inflación de dos dígitos”, consideró el experto. De todos modos, Sibille aseguró que un salto inesperado, que lleve el dólar a por ejemplo a $ 28, haría que la inflación supere el 10%.

Para el cálculo del IPC, los bienes no transables ponderan 51%, los transables 24%, los servicios públicos 13% y los alimentos no elaborados 12%. Precisamente, el incremento de los precios de los bienes transables se aceleró en el último año, pasando de aumentar a un ritmo de 5,35% interanual a 7,51% en agosto.

Otro operador de mesa de cambio que prefirió no ser identificado insistió en que no ve una gran incidencia en la inflación. “No es muy fuerte la influencia (del dólar). Con el paso de los últimos años se ha debilitado bastante. Las presiones deflacionarias más que nada por la baja de commodities se compensa (con la suba del tipo de cambio)”, dijo.

Liquidez
Un agente de una mesa de cambio de un banco local explicó que el aumento del dólar de ayer a nivel local estuvo pautado principalmente por agentes privados. El operador explicó que incidió la suba de los mercados de Brasil y Argentina y el vencimiento de una importante cantidad de Letras de Regulación Monetarias (LRM) y el hecho de que no hubo emisiones. Además, esos instrumento están pagando tasas relativamente bajas con respecto a meses atrás. La abundante liquidez provocó que se resguardaran en dólares y que la moneda volviera a subir.

Brasil reforzará su intervención
El Banco Central de Brasil anunció ayer que intensificará su intervención en los mercados de divisas, luego que el real se debilitó a más de 2,4 unidades por dólar, por primera vez en siete meses. El organismo dijo en un comunicado que ofrecerá hoy hasta 15.000 contratos de swaps cambiarios, derivados equivalentes a una venta de dólares en los mercados de futuros que vencen el 1 de octubre. (Reuters)

Deuda: Economía colocó ayer deuda por 76 millones de Unidades Indexadas a una tasa de interés de 4,09%, en línea con lo que licitó en julio que pagó una tasa de 4,04%.

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