ver más

Donald Trump, el candidato republicano favorito para disputar a Joe Biden la presidencia de Estados Unidos durante un mitin electoral en Durham, New Hampshire, cargó contra los inmigrantes indocumentados porque “envenenan la sangre del país”.

El expresidente, con clara ventaja sobre sus competidores en las inminentes primarias del partido, prometió tomar medidas enérgicas contra la inmigración y restringir la regulación de indocumentados si es reelecto para un segundo mandato.

Es la segunda vez que Trump, con cinco causas judiciales abiertas, recurre a esta imagen desde septiembre. Sus palabras llevaron al responsable de la Liga Antidifamación (ADL, en sus siglas inglesas), Jonathan Greenblatt, a calificar su lenguaje de “racista, xenófobo y despreciable”.

Fue entonces cuando, durante una entrevista con The National Pulse, un sitio web de tendencia derechista, el expresidente recurrió por primera vez a esa imagen, que puede convertirse en una de las muletillas de su campaña.

Numerosos medios estadounidenses apuntan que Trump, a diferencia de la campaña de 2016, encarna ya el establishment republicano. Sus posturas ocupan el centro del partido y ya no es un outsider dentro de los republicanos tradicionales.

Lo difícil de entender es que critica a los indocumentados y buena parte de su base electoral proviene de países latinoamericanos. Antes, el llamado voto latino se volcaba más a los demócratas. Ahora, en cambio, Trump sumó sectores ajenos a los tradicionales blancos, anglosajones y protestantes que constituyeron la base histórica de los republicanos.

“De todo el mundo están entrando a raudales en nuestro país”, gritó Trump en el encuentro. Como ya hiciera en 2016, durante la campaña que le llevó a la Casa Blanca, Trump hizo de la seguridad fronteriza uno de los principales temas de campaña, con la promesa de la construcción del muro con México.

El exmandatario promete “detener la invasión de nuestra frontera sur y comenzar la mayor operación de deportación interna de la historia de Estados Unidos”. En su discurso recitó la letra de una canción en la que compara a los inmigrantes con serpientes mortales.

En declaraciones a la agencia Reuters, Jason Stanley, profesor de Yale y autor de un libro sobre el fascismo, dijo que el uso repetido de ese lenguaje por parte de Trump es peligroso, pues se hace eco de la retórica de Adolf Hitler, quien advirtió de la contaminación de la sangre alemana “envenenada por los judíos” en Mi lucha.

“Ahora Trump emplea este vocabulario en los mítines. Repetir un discurso peligroso aumenta su normalización y lo que recomienda”, dijo Stanley. “Es un discurso muy preocupante para la seguridad de los inmigrantes en Estados Unidos”.

La frase “están envenenando la sangre de nuestro país” no figuraba en el discurso de Trump que se distribuyó a los medios de comunicación antes del acto, por lo que no está claro si el uso de esa retórica estaba planeado o se adoptó sobre la marcha.

El portavoz de la campaña de Trump, Steven Cheung, quitó desvió su atención hacia la polémica del antisemitismo en los campus de Estados Unidos, afirmando que los medios de comunicación y el mundo académico han dado “refugio seguro a una peligrosa retórica antisemita y pro-Hamás que es a la vez peligrosa y alarmante”.

En octubre, Cheung también tachó de disparatadas las críticas al lenguaje xenófobo de Trump, al asegurar que frases similares se usan a diario en libros, artículos y programas de la televisión.

(Con información de agencias)

Temas:

Estados Unidos

Seguí leyendo